La antigua Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), habilitada como cárcel durante la dictadura en Argentina (1976-1983), fue postulada hoy como candidata a la declaración de “Patrimonio de la Humanidad por el Nunca Más”.

Grupos defensores de los derechos humanos postularon a dicho inmueble ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En caso de que la solicitud sea aceptada, este lugar formará parte de un patrimonio histórico y mundial que representa la lucha contra la impunidad, además de que garantiza que su legado por los derechos humanos no se pierda en el futuro.

La Esma se convirtió en prisión clandestina durante la dictadura. Por sus celdas desfilaron más de cinco mil presos políticos, además de que hombres y mujeres fueron torturados y desaparecidos, denunciaron los activistas.

Agregaron que otros presos eran llevados de ahí a aviones para ser tirados vivos al mar, y también parieron presas políticas, a quienes les robaron a sus hijos recién nacidos.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, encabezó una conferencia en la que explicó que la idea es que la Esma forme parte de los sitios que la Unesco reconoce como “Patrimonio de la Humanidad por el Nunca Más”.

Una vez terminada la dictadura, la Esma se convirtió en uno de los símbolos más importantes del terrorismo de Estado, autoritarismo y represión criminal que padecieron los argentinos.

La historia de la cárcel clandestina y escuela de marinos se transformó por completo el 24 de marzo de 2004, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner entregó el predio a los organismos de derechos humanos.

Desde entonces aquí funciona el Espacio Memoria y Derechos Humanos, en donde suelen realizarse todo tipo de actividades para recordar los crímenes de los represores, homenajear a las víctimas y exigir que nunca más deben ocurrir estas atrocidades.

En la postulación para la Unesco, los organismos recordaron que la Esma evidencia una maquinaria planeada y ejecutada por los genocidas desde el circuito de interrogatorio y el trabajo forzado hasta el saqueo de bienes y el plan sistemático de robo de niños nacidos en cautiverio.

“Actualmente se conservan marcas y vestigios del paso de los detenidos-desaparecidos y presenta las condiciones de inalterabilidad necesarias para continuar con estudios que puedan permitir el acceso a nuevas evidencias judiciales y como fuente documental para la reconstrucción histórica”, señalaron.

Hasta ahora la Unesco ha reconocido en su lista de sitios de Patrimonio del Nunca Más el campo de concentración y exterminio del nazismo Auschwitz-Birkenau (Polonia), el Memorial de la Paz de Hiroshima (Japón), y la Isla de Gorée (Senegal).

Asimismo reconoce la Robben Island (Sudáfrica), y el Barrio del Puente Viejo en el centro histórico de Mostar (Bosnia y Herzegovina).