La maternidad pospuesta, hasta después de los 30 años de edad, y el estilo de vida son dos de los principales factores de padecer cáncer de mama.

El médico adscrito al departamento de Ginecología Oncológica, del Hospital de Gineco Obstetricia del IMSS en Jalisco, Juan Carlos Cantón Romero, sostuvo que un estilo de vida que no incluye el ejercicio ni una dieta balanceada podría provocar cáncer de mama.

Consideró que todas las mujeres deben practicar la autoexploración mamaria a partir de los 18 años, debido a que aún aquellas en cuya familia no haya antecedentes de tumoraciones malignas, tienen 95 por ciento de probabilidades de desarrollar la patología en algún momento de la vida.

“La genética puede influir en menos de 10 por ciento de los casos, pero casi siempre las pacientes presentan el cáncer de mama de novo; es decir, por primera vez en su familia. En la actualidad las mujeres estudian, trabajan y no quieren tener bebés pronto”, insistió.

Aseguró que el embarazo y la lactancia son factores protectores porque se reduce el estímulo de los estrógenos.

Recordó que México es un país con altos índices de obesidad, y se ha establecido una fuerte relación entre el cáncer de mama y algún grado de sobrepeso, más aún si la mujer consume tabaco y alcohol, sustancias que afectan el desarrollo y la inmunidad de las células.

El experto lamentó que mujeres de entre 40 y 50 años de edad conserven ciertos tabús en torno del contacto con el personal de salud, y por pudor, temen ser examinadas por un médico o enfermera.

Mencionó que estas mujeres acuden a consulta hasta que hay sangrado o dolor causado por una tumoración, probable signo de una etapa avanzada del cáncer mamario.

Atendido a tiempo, este cáncer se cura en 99 por ciento de los casos”, declaró Cantón Romero.

Recomendó a la población femenina practicarse mamografías anuales alrededor de la cuarta década de vida y mantener contacto estrecho con el médico familiar para reducir el riesgo de desarrollar ésta y otras patologías, mejorando el estilo de vida, así como no perder el hábito de autoexaminarse mensualmente y conocer su propio cuerpo.

Añadió que otras condiciones que pueden facilitar el desarrollo de la células cancerosas en las mamas son la nuliparidad (no tener hijos), haber tenido la menarca (primera menstruación) a edades muy tempranas y/o seguir menstruando después de los 50 años de edad.

Otros facilitadores son ingerir tratamientos de sustitución hormonal por más de 10 años y tener antecedentes familiares en primera línea (madre o hermanas) de cáncer de mama, ovario, endometrio o colon.