Tarjetas de visita y pequeños retratos de diversos personajes que enarbolaron las causas del liberalismo social en el México decimonónico, integran la exposición “Tarjetas de visita: las redes sociales del siglo XIX” que se presenta en la Galería de Historia, Museo del Caracol.

Las 99 piezas que integran la muestra fueron seleccionadas del acervo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) que actualmente resguarda 1972 imágenes, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.

Sonia Arlette Pérez Martínez, responsable de acervos de la BNAH, explicó que se eligieron muestras de la Revolución de Ayutla (1854-1855), la Guerra de Reforma (1857-1861), la Intervención Francesa (1862), el Imperio de Maximiliano (1864-1867), la República Restaurada (1867-1876) hasta el Porfiriato (1876-1911).

El público podrá admirar tarjetas de visita de Benito Juárez y algunas de sus hijas; Maximiliano y Carlota; Porfirio Díaz en su juventud, como militar; del general conservador Miguel Miramón, entre otros personajes.

Explicó que las tarjetas de visita eran fotografías de formato pequeño montadas sobre cartón, que se imprimían a través de la técnica de la albumina, proceso para la captura y fijación de imágenes en el siglo XIX, cuya característica fue el tono sepia.

Al ofrecer la charla “El liberalismo social en México”, que acompañó la inauguración de la muestra, la historiadora Patricia Galeana recordó que Ponciano Arriaga, Ignacio Ramírez, Isidoro Olvera y José María Castillo Velasco alertaron sobre el incremento de la miseria, lo que derivó años después en la Revolución Mexicana.

“En el imaginario colectivo se solidificó la idea de que los liberales del siglo XIX no se ocuparon de los temas indígenas”, pero sostuvo que los personajes antes mencionados quisieron hacer propietarios de la tierra a los indígenas”, sostuvo la directora general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

“Ponciano Arriaga consideró que la Constitución debía ser la ley de la tierra; que toda constitución sería letra muerta mientras el pueblo tuviera hambre. Isidoro Olvera planteó la necesidad de impedir los latifundios e Ignacio Ramírez calificó de error parcelar las tierras comunales”, agregó.

Todas esas ideas, admitió, no quedaron integradas en la Carta Magna de 1857, pero eso no quiere decir que no haya existido ese grupo de pensadores, ideales que fueron retomados por los precursores de la Revolución Mexicana al inicio del siglo XX.

Por lo anterior, Arriaga sostuvo que en vísperas del centenario de la Constitución de 1917, que actualmente nos rige, es importante analizar el liberalismo social mexicano para conocer más a fondo el desarrollo de la historia del país.