De cuatro millones a seis millones de dólares generan en Campeche cada año más de 125 productores de chicle, el cual es una de las materias primas más abundantes en esta región.

El titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Alejandro del Mazo, dio el banderazo de inicio de la temporada de aprovechamiento del látex que se extrae del chicozapote y que es aprovechado para la producción de chicle.

En ese acto Alfonso Valdés Ruiz, el productor con más años en la actividad chiclera, explicó al comisionado el proceso para elaborar este producto, que comienza con el calado del árbol chicozapote para extraer el látex a través del escurrimiento por canales conectados.

Del Mazo Maza pudo participar en el procedimiento en el que la resina es colocada en un cazo a fuego lento para que, con movimientos circulares, se realice la cocción y deshidratación que permitirá obtener la goma.

Una vez terminado, la colocó en un bastidor de madera y le dio forma para luego esperar el secado y trasladar las marquetas o recipientes a la fábrica para los tratamientos de suavizado, planchado, saborizado y envasado.

El chicle lo produce el consorcio de cooperativas denominado Chicza, bajo un esquema de comercio justo y cuyo producto final es exportado a Inglaterra, Alemania, Bélgica y Holanda. Para 2017 se espera introducirlo a México, Estados Unidos y Canadá.

Durante este acto se dio a conocer que debido a sus estándares internacionales de manejo y cuidado de bosques, el ejido Nuevo Becal recibió de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) la Certificación de Gestión Forestal.

Esa comunidad ha cumplido con los requerimientos de los principios y criterios establecidos por el Forest Stewardship Council sobre el desempeño ecológico, económico y social de su manejo forestal.

Otro de proyectos sustentables apoyados por la Comisión es la producción de miel, desarrollado por la empresa Pro Orgánicos de Calakmul SPR, empresa certificada por Nature Land, por sus estándares internacionales y que no dañan los bosques.

El producto denominado “Calakmiel” cuenta con patente nacional desde hace dos años, y en su elaboración participan 29 socios directos y 220 asociados, quienes producen un volumen de 200 toneladas con un hato apícola de unas 10 mil colmenas.

Calakmiel exporta a Europa, sobre todo a Alemania y ahora incursiona en el mercado de Arabia Saudita.