La Cámara de Diputados de Argentina aprobó una reforma política que obligará a los partidos a dividir en partes iguales, entre hombres y mujeres, las candidaturas en las elecciones legislativas del próximo año.

En caso de que el Senado avale los cambios, significará un triunfo del movimiento de mujeres en Argentina que realizó una intensa campaña por la equidad de género en la política.

Con esta reforma, cada lista tendrá que incluir un 50 por ciento de candidatos y un 50 por ciento de candidatas de manera alternada para evitar que las mujeres sean colocadas en los últimos lugares.

La reforma política estableció que esta norma regirá para las candidaturas al Senado, la Cámara de Diputados y los parlamentarios del Mercado Común del Sur (Mercosur) que se postulen en 2017.

Especificó que “deben conformarse con candidatos de diferente género de manera intercalada en forma alternada y consecutivas desde el primer candidato hasta el último suplente, de modo tal que no haya dos del mismo género consecutivos”.

La paridad de género fue avalada de manera contundente por 215 diputados, en tanto que tres votaron en contra inconformes con otros puntos de la reforma política y cuatro más se abstuvieron.

Esta nueva legislación fue enviada para su aprobación o rechazo al Senado, pero no se preven mayores inconvenientes para su confirmación porque la Cámara Alta ya emitió un dictamen en el mismo sentido.

La víspera, 57 senadores votaron a favor de una Ley de Paridad de Género independiente al proyecto que se discutía en Diputados y que abarcaba una reforma política amplia.

A principios de octubre, Buenos Aires se convirtió en la cuarta provincia en aprobar una división equitativa de candidaturas por género que ya aplica en Santiago del Estero, Córdoba y Río Negro.

La inclusión femenina en los cargos de poder ha sido impulsada este año a través de la campaña “Mujeres a la política” que lanzaron partidos y grupos feministas con el respaldo de Amnistía Internacional, entre otras organizaciones.

Actualmente el 61.5 por ciento de las curules de la Cámara de Diputados están ocupadas por hombres y el 38.5 por ciento por mujeres, mientras que en el Senado la proporción es de 58.3 por ciento de hombres y 41.7 por ciento de mujeres.

Hasta ahora, a nivel nacional rige una ley de cupo que obliga a los partidos a que el 30 por ciento de sus listas sean para mujeres, pero ellas plantean la necesidad de una equidad ya que representan a la mitad de la población.