A través de un proyecto de mejoramiento genético de selección individual, un científico del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) obtuvo tres nuevas variedades de ajo de exportación.

El investigador del Programa de Hortalizas del INIFAP, Luis Martín Macías Valdez, logró aumentar mediante dicho proyecto el rendimiento del ajo hasta 18 o 19 toneladas por hectárea en cultivos de Aguascalientes.

Para el desarrollo del estudio, Macías realizó colectas del material con mejores características, a fin de incluirlos en el proyecto de mejoramiento y llevarlos al campo experimental.

También mencionó que siembran los bulbos de manera independiente, además, dejan un espacio entre éstos para no generar dependencias entre materiales y de este modo registrar su comportamiento.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el especialista explicó que de esa manera lograron generar algunas diversidades de ajos después de nueve años de evaluación.

“La norma dice que después de seis años ya puedes generar una variedad mejorada, nosotros lo logramos pero hasta los nueve años por el tipo de ajo, las condiciones del estado, el clima”, apuntó.

“Los registramos ante el Comité Calificador de Variedades de Plantas que es responsabilidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), y nos dieron un título como una variedad mejorada”, agregó.

Hasta el momento, los especialistas pudieron mejorar tres variedades de ajo entre las que destacan dos de ajo perla, una de San Marqueño y una de Orión, al tiempo que cuentan con otra variedad pero tipo California llamada Diamante.

El especialista refirió que los ajos producidos por mejoramiento genético presentan mayor rendimiento que los de siembra comercial, pues muestran 30 por ciento más calidad, la cual se da por el número de dientes por bulbo, color y forma.

Macías agregó que en el caso de la variedad Diamante es un ajo que tiene una mayor vida de anaquel, sin embargo, una desventaja es su número de dientes que son un poco altos.

Destacó que dicho método es de uso exclusivo en Aguascalientes, pues los materiales se adaptan de manera principal a esta región por la sensibilidad del ajo al clima.

“Los ajos blancos que estamos trabajando son solo para esta zona, del norte del estado, principalmente de Pabellón de Arteaga, Rincón de Romos, Cosío y Tepezalá, y sí tiene adaptación a alguna parte del sur de Zacatecas”, puntualizó.