El Ejército turco abatió anoche a entre 160 y 200 milicianos kurdos y destruyó 18 objetivos “terroristas” durante 26 ataques aéreos en el norte de Siria, en el marco de la operación turca “Escudo del Éufrates” lanzada a finales de agosto pasado.

En un comunicado sobre la operación “Escudo del Éufrates”, el Ejército aseguró haber matado hasta 200 kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG), ala militar del Partido Unión Democrática (PYD), además de destruir 18 de sus posiciones en el norte de la ciudad siria de Alepo.

El Estado Mayor turco precisó que entre los objetivos alcanzados figuran nueve edificios usados como cuarteles y refugios, un arsenal, así como vehículos blindados, según el comunicado divulgado por la agencia turca de noticias Anadolu.

La operación miliar turca tiene lugar después de que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo que su país no “esperará a que los terroristas vengan y ataquen”, sino que irá tras ellos antes de que tengan ocasión de golpear.

Estados Unidos considera al grupo kurdo, conocido como Unidades de Protección Popular, como la fuerza más eficaz en la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico (EI) en Siria.

Por su parte, Turquía afirma que las YPG son una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), declarada organización terrorista por Ankara, Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

A finales de agosto, el Ejército turco envió tropas y tanques al norte de Siria para ayudar a las fuerzas de oposición sirias a expulsar al EI de una zona en la frontera con Turquía y frenar la expansión territorial de las fuerzas kurdas.

La intervención de Ankara también pretende evitar que los milicianos kurdos ganen más terreno a lo largo de la frontera y conectar tres cantones kurdos autónomos de facto en el norte de Siria y cerca de la frontera con Turquía.