Crear un catálogo pormenorizado del número y condición actual de la arquitectura militar en el país es el objetivo del Primer Foro Nacional de la Red de Fortalezas de México que se realiza en el Centro Cultural El Claustro, en Campeche, y que finalizará este viernes.

El coordinador nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Enrique Ortiz Lánz, explicó que las fortalezas y los sistemas defensivos colocan a México como una de las naciones con mayor arquitectura militar en América.

Las murallas, baluartes, torres y polvorines, así como presidios tierra adentro, representan un reto en su conservación, difusión e investigación, por lo que urgió formar un expediente técnico internacional al respecto.

Ortiz Lánz destacó que la intención de incluir dicha red en la Lista Indicativa Nacional de Patrimonio Mundial que integra un inventario de los bienes que se consideran patrimonio cultural y/o natural de valor universal excepcional, es proponerla en los próximos años ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Ante especialistas en patrimonio fortificado de Nayarit, Jalisco, Guerrero, Puebla, Veracruz, Campeche, Yucatán y Quintana Roo llamó a evitar que la especulación inmobiliaria degrade sus terrenos aledaños o campos de tiro, en razón de que eran elementos prioritarios en las acciones defensivas.

En su oportunidad el coordinador técnico del INAH Veracruz, Francisco Muñoz, destacó la importancia de homologar los trabajos de conservación y señalización, ya que diversos inmuebles fortificados pertenecen a autoridades municipales, estatales o del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.

Además de analizar el uso actual de estas construcciones que al dejar de ser útiles como fortificaciones, hacia finales del siglo XIX, se usaron como almacenes, cuarteles, prisiones y, recientemente, como sede de recintos museísticos o archivísticos.

Al respecto, el director de Red de Fortalezas de México, Luis Fernando Álvarez, refirió que se busca establecer acuerdos de cooperación con autoridades de otros sitios fortificados en Brasil, Argentina, Cuba, Estados Unidos y Colombia, entre otras naciones del continente.

Hasta el momento, en materia de patrimonio edificado con fines defensivos, se tiene el registro de cinco fuertes: San Felipe de Bacalar, Quintana Roo; San Carlos de Perote y San Juan de Ulúa, Veracruz, San Diego de Acapulco, Guerrero, y Loreto y Guadalupe, en Puebla.

Así como siete baterías de litoral en Campeche y una más en Antón Lizardo, Veracruz; el Palacio-Fortaleza de Hernán Cortés, en Morelos; la vigía de Sisal, en Yucatán; tres polvorines en Campeche, Veracruz y Acapulco; radas fortificadas como la Contaduría de San Blas, en Nayarit, o los numerosos presidios del norte de México.

La Red de Fortalezas de México fue creado luego de dos juntas internacionales llevadas a cabo en Campeche y la ciudad chilena de Valdivia, en 2004 y 2005, respectivamente.