Peña Nieto finaliza una visita de Estado histórica llena de honores y salpicada con protestas

  • Con una recepción a sus anfitriones, Peña Nieto concluye la última visita de Estado que realiza el rey Juan Carlos de España antes de su abdicación.
  • Esta tarde, el Congreso de los Diputados ofreció una calurosa ovación al discurso del presidente mexicano.
  • Durante el encuentro con su homologo español, Mariano Rajoy, se firmaron varios acuerdos entre ambos países.
  • La visita del mandatario se vio empañada con varias protestas que realizaron grupos zapatistas españoles en diferentes actos oficiales.
El presidente Enrique Peña Nieto en Madrid, frente al Congreso de los Diputados.
El presidente Enrique Peña Nieto en Madrid, frente al Congreso de los Diputados.
YOLANDA MARÍN

El presidente de México, Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, han puesto el broche final a la visita de Estado con una recepción en honor a sus anfitriones, los reyes de España. Previamente, el mandatario recibía el calor de un grupo de mexicanos y del Congreso de España, unos hechos que mucho distan de los recibimientos al grito de "asesino" que colectivos zapatistas le hicieron en tres de sus actos oficiales en Madrid.

De manera improvisada, y antes de subirse un elegante Rolls Royce del patrimonio histórico español, el presidente mexicano se dirigió la tarde del martes a saludar al personal de la Embajada de su país, quien desde los balcones de la oficina diplomática, ubicada frente a la sede de la Cámara Baja, le aplaudían y saludaban efusivamente al grito de "presidente, presidente" y "te queremos".

Resaltó de manera especial el histórico momento en el que se produce su visita de Estado, la última en la que el rey Juan Carlos I ejerce de anfitriónAntes, en el Congreso, en una sesión especial que reunía senadores y diputados, el presidente mexicano ofreció un discurso que inició con el recuerdo de la figura de Adolfo Suárez, primer presidente de la democracia española recientemente fallecido, y del que destacó el "aprecio" que le guardan en México por haber sido impulsor de las relaciones diplomáticas entre ambos países. 

Peña Nieto resaltó, al igual que hizo en otros actos de su agenda en Madrid, el histórico momento en el que se produce su visita de Estado, la última en la que el monarca Juan Carlos I ejerce de anfitrión antes de la proclamación como rey de Felipe VI. Cabe destacar que las palabras del mandatario mexicano resonaron en el mismo hemiciclo que será testigo de dicha ceremonia de sucesión real el próximo 19 de junio. 

Un Pacto por México inspirado en España

Las diferentes reformas que está llevando a cabo el gobierno de México en materia energética, laboral o hacendaria fueron también protagonistas de su discurso, además del Pacto por México, inspirado en los históricos Acuerdos de la Moncloa que marcaron el camino de la transición española, indicó Peña Nieto.

España podrá superar cuantas dificultades se le planteen

Su intervención en el Congreso terminó con unas palabras de aliento sobre la crisis económica en la que se encuentra inmersa el país europeo: "España podrá superar cuantas dificultades se le planteen", palabras que fueron respondidas con un largo aplauso por parte de los legisladores españoles, ante lo que Peña Nieto abrió los brazos como muestra de gratitud. 

El presidente del ejecutivo mexicano también recibió en el hemiciclo la medallas del Congreso y Senado, menciones que se suman a la Orden de Isabel la Católica y la llave de oro de la Villa de Madrid, que le fueron entregadas por los reyes y la alcaldesa de Madrid, respectivamente. 

Una respuesta diplomática sobre Pemex y 'Lula'

En la mañana del mismo martes, Peña Nieto realizó una ofrenda floral a los caídos por España en una ceremonia en la Plaza de la Lealtad al ritmo de los solemnes himnos de ambas naciones. Su agenda continuó con una visita privada en la sede CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), donde le recibió una protesta de las mismas organizaciones zapatistas que el día anterior habían realizado otras manifestaciones en actos oficiales a grito de "Peña Nieto asesino" o "Atenco vive, la lucha sigue".

Su programa prosiguió con una reunión y un almuerzo con su homólogo español, Mariano Rajoy, con quien ofreció posteriormente una rueda de prensa bajo la sombra de unos grandes árboles de los jardines del Palacio de la Moncloa, un lugar reservado para visitas de Estado y que se trató de la segunda comparecencia del año antes los medios de comunicación en la que Rajoy permiten preguntas.

Respetamos la ruta seguida por Brasil, que es referente para otros países, pero México tiene la suya propia

En dicha encuentro con la prensa, Peña Nieto respondió diplomáticamente a las palabras del expresidente brasileño Luiz Inácio 'Lula' da Silva, quien días antes aseguró que "todo en México es peor que en Brasil", en relación a los indicadores económicos.  Peña restó importancia al asunto y manifestó que siente un gran respeto por 'Lula', y que no se trata de una competencia entre dos naciones. “Respetamos la ruta seguida por Brasil, que es referente para otros países, pero México tiene la suya propia”, aseguró.

En cuanto a la salida de Pemex del accionariado de Repsol, Peña Nieto respondió que se trataba de una decisión "técnica" y que no representa un "daño entre las dos naciones". 

"Pueblo hermano"

Durante la comparencencia, tanto Peña como Rajoy hicieron hincapié en las buenas relaciones que existen entre los dos países  que consideran "pueblos hermanos y amigos", y detallaron los 21 acuerdos de cooperación suscritos en materias educativas, de telecomunicaciones o turísticas, entre otros. 

Así, con esta diplomacia, honores y halagos se pone fin a un viaje que pasará a la historia por ser el último que ofreció el rey de España a un presidente de Estado, en este caso a México, un país, al que España le ha demostrado sus intereses económicos, y que éste le ha respondido con un fuerte apretón de manos para seguir mantiendo el poderoso hilo que une esta relación simbiótica de lado a lado del Atlántico.