Científica crea carbones para eliminar colorante en aguas textiles

Una científica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrolló carbones activados a partir de desechos orgánicos, los cuales eliminan 99 por ciento del colorante en aguas residuales...

Una científica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrolló carbones activados a partir de desechos orgánicos, los cuales eliminan 99 por ciento del colorante en aguas residuales de fábricas textiles.

Para la creación de los carbones activados, la doctora Alejandra Alicia Peláez Cid, química de la Facultad de Ingeniería de la BUAP, utilizó cáscara de tuna, tallo de brócoli, fibra de agave y hueso de zapote.

“Hemos probado una alta eficiencia de nuestros carbones en la remoción de colorantes, incluso si los comparamos con los carbones comerciales, los nuestros en algunos casos son mejores”, resaltó Peláez.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la especialista explicó que mediante varias pruebas determinaron la eficiencia de los carbones en la eliminación de colorantes.

La titular del proyecto agregó que en algunos casos los carbones orgánicos creados en la BUAP tienen mejores resultados en comparación con los comerciales, los cuales están hechos de manera frecuente con madera o cáscara de coco.

En el proceso para tratar el agua residual, los niveles de contaminación se miden a través de un parámetro denominado demanda química de oxígeno (DQO), el cual precisa el grado de contaminación por materia orgánica en un fluido.

“La norma permite de 200 a 240 partes por millón (ppm) de la DQO y hemos logrado bajar, después del proceso de adsorción con el carbón activado, a un valor menor, lo que indica que se podría reutilizar el agua”, apuntó.

El método que utilizan en la BUAP es mediante un sistema de flujo que lleva el agua residual en una columna empacada con el carbón activado, luego de cierto tiempo es posible comprobar que el colorante desaparece casi en su totalidad.

Además, la investigadora indicó que el proyecto lo realiza en coordinación con la doctora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Ana Herrera González, quien se encarga de la síntesis de nuevas macromoléculas o nuevos polímeros.

“Con ella nos hemos conjuntado en la investigación y su aportación es la producción de polímeros, cuya aplicación es en la remoción de colorantes y metales pesados, así es como integramos las dos líneas de investigación”, comentó Peláez.

A través de esta innovación, la especialista busca que la industria textil tenga su propia planta de tratamiento, con el objetivo de que el agua generada como residuo alcance un nivel óptimo para su reutilización en el proceso productivo.

Peláez refirió que otra de las ventajas del producto es el bajo costo de producción, pues el único gasto que se genera es el traslado de los residuos sólidos al lugar de manufactura.

También, en cotitularidad la BUAP y UAEH, presentaron dos solicitudes de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), una para el tallo de brócoli y otra para la cáscara de tuna.