Turquía descarta que estado de emergencia afecte a la población

El viceprimer ministro de Turquía, Mehmet Simsek, descartó que el estado de emergencia decretado por el gobierno de Ankara tenga impacto en el público y en los negocios y en cambio, fortalecerá la...

El viceprimer ministro de Turquía, Mehmet Simsek, descartó que el estado de emergencia decretado por el gobierno de Ankara tenga impacto en el público y en los negocios y en cambio, fortalecerá la democracia, la economía y la inversión.

"La vida de la gente común y las empresas seguirán ininterrumpidas, los negocios serán como de costumbre. Estamos comprometidos con la economía de mercado," señaló Simsek en su cuenta de Twitter tras el anuncio del estado de emergencia.

Simsek, quien asumió el cargo el pasado mes de noviembre, sostuvo en su mensaje de este jueves que no habría un retroceso en los derechos humanos, luego que el gobierno realiza masivas detenciones tras el fallido golpe de Estado del viernes pasado.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró el miércoles en la noche el estado de emergencia en medio de una purga masiva contra miles de miembros de las fuerzas de seguridad, el poder judicial, el servicio público y el mundo académico.

Erdogan dijo que el estado de emergencia, que podría durar tres meses, le permitiría al gobierno tomar medidas rápidas y eficaces contra quienes respaldaron el golpe de Estado y que está avalado por la Constitución.

El estado de emergencia entraría en vigor tras su publicación en la gaceta oficial y le permitiría al presidente y el gabinete evitar al Parlamento para aprobar nuevas leyes y limitar o suspender derechos y libertades como se estime necesario.

La purga alcanza a 55 mil turcos, especialmente de los sectores de la enseñanza, la policía, la justicia, el ejército y los medios de comunicación, lo que ha generado temores en la comunidad internacional.

Esta medida era "necesaria para erradicar rápidamente todos los elementos de la organización terrorista implicada en el intento de golpe de Estado", agregó Erdogan, en alusión a su opositor, el clérigo exiliado en Estados Unidos Fethullah Gülen.

El presidente turco dijo que "puede que otros países están implicados" en el golpe que, a su juicio, podría no haber terminado. "Podrían haber otros planes", aseguró.

La noche del 15 de julio, una facción de las fuerzas armadas tomó por algunas horas el control de calles en Ankara y Estambul, así como el aeropuerto Ataturk, el más importante del país.