Primer mensaje de Navidad del papa Francisco: "Que los emigrantes encuentren ayuda"

  • Pide orar por la paz en el mundo.
  • También por los niños heridos o secuestrados.
  • Unas 100,000 personas se congregaron en la plaza de San Pedro.
  • La noche del martes celebró su primera Misa de Gallo.

El Papa Franciscopidió este miércoles en su primer mensaje de Navidad por la paz a las zonas de guerra en el mundo en su bendición Urbi et orbi (a la ciudad y al mundo). También recordó a las personas que tiene que irse a otro país: "Haz que los emigrantes encuentren acogida y ayuda".

La verdadera paz no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura fachadaDesde el balcón central de la Basílica de San Pedro, ante más de 100,000 mil personas congregadas a pesar del frío romano, el líder católico advirtió: "¡Las guerras destrozan tantas vidas y causan tanto sufrimiento!".

"La verdadera paz no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura fachada, que esconde luchas y divisiones. La paz es un compromiso cotidiano, la paz es artesanal, que se logra contando con el don de Dios, con la gracia que nos ha dado en Jesucristo", señaló.

"Viendo al niño en el Belén, niño de paz, pensemos en los niños que son las víctimas más vulnerables de las guerras, pero pensemos también en los ancianos, en las mujeres maltratadas, en los enfermos", añadió.

Por la paz

Recordó las regiones en conflicto. Las vidas destrozadas por la violencia en Siria. Llamó a seguir rezando porque el "amado pueblo sirio" se vea libre de más sufrimientos, las partes en conflicto pongan fin a la violencia y garanticen el acceso a la ayuda humanitaria.

Subrayó que todos han podido comprobar la fuerza de la oración y expresó su alegría porque creyentes de diversas confesiones se hayan unido para rezar por la paz en aquel país.

"No perdamos nunca la fuerza de la oración. La fuerza para decir a Dios: Señor, concede tu paz a Siria y al mundo entero. A los no creyentes invito a desear la paz, con su deseo, ese deseo que extiende el corazón, todos unidos, con la oración o con el deseo, por la paz", insistió.

Recuerdo a los emigrantes

El Papa instó a que se afiance la concordia en Sudán del Sur, donde las tensiones actuales ya han provocado demasiadas víctimas y amenazan la pacífica convivencia de ese joven Estado. Imploró a Jesús que convierta el corazón de los violentos, allá donde se encuentren, para que depongan las armas y emprendan el camino del diálogo.

"Alienta y conforta a los desplazados y refugiados -continuó-, especialmente en el Cuerno de África y en el este de la República Democrática del Congo. Haz que los emigrantes, que buscan una vida digna, encuentren acogida y ayuda", agregó.

Exigió que no sucedan nunca más las tragedias como las que se vieron en este año, con los numerosos muertos en la isla italiana de Lampedusa, en su mayoría personas que escapaban de Africa.

Trata y niños

Solicitó al niño de Belén que toque el corazón de cuantos están involucrados en la trata de seres humanos, para que se den cuenta de la gravedad de este delito contra la humanidad.

También que dirija su mirada a los niños secuestrados, heridos y asesinados en los conflictos armados, y a los que se ven obligados a convertirse en soldados, viendo robada su infancia.

Oró para que Dios mire al planeta, que a menudo la codicia y el egoísmo de los hombres explota indiscriminadamente; asista y proteja a cuantos son víctimas de los desastres naturales, sobre todo al pueblo filipino afectado por el reciente tifón.