Agentes de la Patrulla Fronteriza fueron atacados a pedradas cuando trataron de detener a decenas de personas que habían cruzado la frontera desde México sin pasar por los puestos de control.

Varios agentes recibieron pedradas en brazos y piernas, y uno recibió un botellazo en la cabeza durante el altercado del domingo. No hubo heridos graves, dijo la patrulla en un comunicado.

Según las autoridades, un centenar de personas entraron a Estados Unidos al oeste del retén fronterizo de San Ysidro, y se agitaron cuando un agente trató de detenerlos y disparó bolillas de pimienta. Acudieron más agentes cuando los migrantes empezaron a lanzar piedras y botellas.

Utilizando lo que las autoridades describieron como "dispositivos de fuerza intermedia", obligaron a la multitud a replegarse de regreso a México.