Violencia en estadios de EUA es cada vez más común

Los partidos de futbol en todo el mundo no son ajenos a la violencia, y algunos de los actos más extremos han ocurrido en países como Brasil, Argentina o Reino Unido, y Estados Unidos, donde se...

Los partidos de futbol en todo el mundo no son ajenos a la violencia, y algunos de los actos más extremos han ocurrido en países como Brasil, Argentina o Reino Unido, y Estados Unidos, donde se recuerdan incidentes como los de 2013, no es excepción.

En aquel año, en un encuentro en Las Vegas entre los equipos Chivas y América, seguidores invadieron la cancha del estadio Sam Boyd, y también hubo incidentes en otro juego, de la Copa de Oro de la Concacaf, entre seguidores de Estados Unidos y El Salvador, en el estadio M&T de Baltimore.

Actos de violencia también se reportan en juegos de beisbol de Grandes Ligas, pero no se habla mucho de la violencia en el mundo del futbol americano, que parece ir aumentando.

Si bien la Liga Nacional de Futbol (NFL) es más popular que nunca, y espera este año superar los 13 mil millones de dólares en ingresos, se enfrenta a amenazas potenciales sobre su dominio en el paisaje deportivo estadunidense, entre ellas debido al comportamiento de sus fanáticos.

Amy Trask, un exejecutivo de los Raiders de Oakland, quien ha servido en el comité de seguridad de la NFL, dice que “si alguien está preocupado por llevar a su familia a un juego, entonces hay un problema".

Y no es sólo un problema para un equipo, sino para los 32 que conforman una de las ligas deportivas más poderosas del mundo.

La NFL ha hecho esfuerzos en los últimos años para mejorar el ambiente dentro de sus estadios mediante la identificación de problemas, y ofrece directrices a sus franquicias para la creación de un ambiente más amigable.

Los arrestos dentro y fuera de los estadios de la liga aumentaron desde 2011 en forma sistemática, según un estudio del diario The Washington Post que cita datos policiales.

El año pasado se reportaron 6.34 arrestos por partido en toda la liga durante las 17 semanas de la temporada regular.

En la décima semana se realizaron 126 detenciones, la segunda cifra más alta durante los cinco años analizados, mientras que la mayor cantidad fue de 129 arrestos en la semana 14 de la temporada de 2012.

Los equipos con más aficionados arrestados en promedio por partido en los cinco años del estudio son San Diego con 24, Nueva York con 21 y Oakland con 17, mientras los que menos arrestos tienen son Seattle 0.80, Chicago 0.81 y Tampa Bay 0.85.

Ray DiNunzio, director de seguridad estratégica de la NFL, afirma que “cualquier mal comportamiento de un aficionado (en un estadio) es inaceptable”.

Para corregir ese tipo de conductas la NFL implementó en forma temporal la prohibición de entrada al estadio a los aficionados que habían estado involucrados en algún incidente, y estableció un código de conducta que, implica acatarlo o arriesgarse a ser expulsado del estadio.

La expulsión castiga comportamientos disruptivos generales, abusos de alcohol y comportamiento irresponsable, lenguaje abusivo, interferir con el progreso de un juego, y el acoso verbal o físico a otros aficionados.

Un aficionado expulsado debe inscribirse y completar una clase de concientización de conducta del aficionado. Los aficionados expulsados no pueden acceder a ningún estadio de la NFL y una vez completado el curso deben pedir a la liga que les levanten el veto.

"Se trata de que las consecuencias de dar problemas sean significativas”, dice DiNunzio.

Jorge Costa, quien ha sido vicepresidente de operaciones del estadio para los Gigantes de San Francisco del beisbol de las Grandes Ligas durante casi tres décadas, afirma que la tecnología ahora juega un papel clave en la seguridad de los estadios, pues con ella se pueden identificar áreas problemáticas.

“Podemos rastrear y anticiparnos a problemas futuros”, dice Costa, quien considera clave también una masiva presencia física de guardias de seguridad para una rapida respuesta y evitar que el problema sea mayor y se salga de las manos.