El Championship Tour 2018 de la PGA tiene una estrella que no deslumbra tanto actualmente con su juego como cuando fue campeón en 2007, aquí en East Lake, pero Tiger Woods sigue tan vigente como imagen mundial que será el mayor atractivo del jueves al domingo.

La última vez que participó en el Tour Championship de la Asociación de Golfistsa Profesionales fue en 2013, porque después no calificó y luego se sumó la lesión en su espalda a una serie de cirugías, la última de ellas en 2017, pero aun así todavía está lejos de estar en su mejor forma.

Durante la conferencia de prensa del miércoles, previa al inicio del golpe de salida, el experimentado competidor comentó que de lo que se ha perdido es estar entre los mejores 30 jugadores de cada una de las temporadas, porque "no hay exenciones en este evento. O llegas aquí o no lo haces. Es una línea muy dura".

Luego indicó que "la categoría W no se puede comparar con algunos de los años en que he ganado ocho o nueve torneos, pero haber salido de los últimos años de la inactividad y haber calificado para East Lake, ser tan consistente como lo he sido y haber armado un juego de prácticamente de la nada, es algo de lo que estoy muy orgulloso".