La tenista eslovaca Dominika Cibulkova, séptima favorita, se convirtió en la ganadora de la última corona en la temporada 2016 de la Asociación Femenil de Tenis (WTA), luego de llevarse la gran final de Singapur en dos parciales por 6-3 y 6-4 sobre la alemana Angelique Kerber (1).

Cibulkova escribió su nombre en el último recuadro de la campaña y se impuso a los pronósticos para echar a perder la fiesta de Kerber, quien de haber triunfado podía haber puesto el “broche de oro” a un año que terminará como la número uno de la clasificación mundial.

Durante el partido, con duración de una hora y 16 minutos, ambas jugadoras empataron 3-3 en el renglón de tiros ases, aunque la eslovaca obtuvo mayor efectividad en sus servicios, con 83 por ciento y 35 unidades.

Para llegar a este resultado, la octava en el ranking de la WTA salvó tres de los cuatro puntos de quiebre que se le presentaron en el juego definitivo por Singapur, y quebró el saque de la germana en tres ocasiones, después de lo cual salió con los brazos en alto para poner el historial de enfrentamientos 5-4 a su favor.

Pese a que ya se habían visto las caras en el primer cotejo del torneo, este domingo la batalla no estuvo a favor de la teutona y Cibulkova obtuvo venganza de su única caída en el Grupo Rojo, a partir de la cual se hizo fuerte para avanzar en la lucha por el título.

Luego de este resultado, la eslovaca estampó su firma en el trono de las finales de temporada, convirtiéndose en la segunda novata del torneo en llevarse el trofeo, después de que la checa Petra Kvitova lo hiciera en 2011.