El tenista británico Andy Murray, primer favorito, festejó el cuadragésimo segundo título de su carrera en la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), luego de imponerse en la final del Abierto de Viena al francés Jo-Wilfried Tsonga (6) en dos parciales por 6-3 y 7-6 (14/12).

Desde su llegada a la capital austriaca, el escocés dejó en claro que su objetivo para el cierre de la temporada 2016 es ocupar el puesto número uno en el ranking mundial de la ATP, el cual todavía le pertenece al serbio Novak Djokovic.

Bajo esa idea, este domingo Murray se acercó un paso más a Djokovic en la cima del deporte “blanco” varonil, después de batir a Tsonga en una hora y 49 minutos de partido, en lo que fue su décimo séptimo mano a mano, dentro de los cuales el primero tiene saldo favorable de 15-2.

Durante el encuentro, ambos raquetistas igualaron 5-5 en el ramo de tiros ases, aunque el británico apenas cometió un par de dobles faltas, por cinco del galo, y tuvo 60 por ciento de efectividad en su primer servicio.

Con 29 unidades en su turno para servir, el nacido en Glasgow no pudo salvar el único punto de quiebre que se le presentó en la final, sin embargo, rompió el saque de su oponente en dos ocasiones, y pese a un largo segundo set terminó por definir la victoria en el “tie break”.

Luego de este resultado, Andy Murray consiguió su décima quinta victoria al hilo en este cierre de campaña, con tres títulos consecutivos en octubre, en los que figuran el Abierto de China, el Masters 1000 de Shanghái y el Abierto de Viena, con lo cual continúa encumbrando un año en el que suma siete trofeos y 70 triunfos.