El técnico de la selección de Portugal, Fernando Santos, tiene el objetivo de dar al cuadro lusitano una nueva imagen en la Copa del Mundo Rusia 2018, sin ser considerado favorito, y llegar a instancias finales.

De la mano de Santos, quien fue elegido en 2014 en lugar de Paulo Bento, ha tenido un buen desempeño en el futbol europeo. En 2012 estuvo al mando de Grecia a la que llevó a la fase de cuartos de final de la Eurocopa y desde luego a los octavos de final en Brasil 2014.

Esa vitrina hizo que la Federación Portuguesa volteara a ver a Santos, quien se consolidó como uno de los estrategas más exitosos en tan poco tiempo en la historia del futbol de esa nación. En la Eurocopa 2016, guio a Portugal a un primer título y desde luego a Rusia 2018.

Su temperamento y gran conocimiento en futbol, hacen de Santos, de 63 años de edad, un hombre con hambre de triunfo y desde luego brindar a la afición portuguesa un mar de satisfacciones en la Copa del Mundo de Rusia 2018.

La filosofía del timonel es hacer que el equipo sea grande y sin tener a un hombre referente, aunque lo tiene con Cristiano Ronaldo, para hacer que todos sean protagonistas. Por eso considera que Portugal en este certamen mundial no está entre los favoritos.

"Para mí, los favoritos son Brasil, Alemania, España, Argentina y Francia. Lo digo con base en la enorme profundidad, la fuerza y la extraordinaria calidad de sus equipos, además de su experiencia en grandes torneos", señaló.

El arquitecto de profesión, sabe que llegar a la Copa del Mundo con la camiseta de su país es un honor, por lo que su estilo está marcado en la garra y sin dar preferencia al “jogo bonito”, sino aplicar en la cancha un futbol sencillo, pero con peligro a la meta rival.

Santos probó su estilo en clubes Benfica, Sporting de Lisboa y Porto, así como los helénicos AEK Atenas, Panathinaikos y PAOK.