Los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 significan un reto y una oportunidad para la selección mexicana de futbol femenil, la cual buscará refrendar la medalla de oro, consideró el técnico Roberto Medina.

“Padrísimo para nosotros ser el equipo que tiene que refrendar el título conseguido durante la edición de este torneo que se llevó a cabo en Veracruz en el 2014 y, obviamente, con la mentalidad positiva de que cada vez que participemos en un evento de esta magnitud lleguemos buscando los primeros lugares”, dijo.

Explicó que esta competencia “es un reto para algunas de las jugadoras que se integran y también es una motivación para las que ya se ganaron esa medalla centroamericana”.

Destacó que el trabajo de preparación que llevaron a cabo en Acapulco fue muy provechoso en todos los aspectos para todas las integrantes del plantel.

“Estoy muy contento de ver la respuesta de las jugadoras, de cómo se han adaptado al trabajo. El objetivo de estar aquí, en Acapulco, es para emparejar las condiciones físicas, ya que algunas de las integrantes de este equipo iniciaban pretemporada con sus clubes, otras ya estaban en temporada y unas más regresando de vacaciones”, apuntó.

Afirmó que “durante estos ocho días de entrenamientos logramos ir fundamentando nuestro concepto de juego, el que es, a lo que queremos jugar, además de ir analizando a nuestros rivales dentro de los Centroamericanos”.

“También, pudimos vislumbrar que hay un grupo comprometido y sólido que está conformado por futbolistas que quieren trascender y que ahora tendrán la oportunidad de demostrarlo en un evento oficial. Estas niñas saldrán al campo con la frente en alto de representar dignamente a nuestro país”, sentenció.

El equipo mexicano regresó este lunes a la Ciudad de México, donde continuarán con sus trabajos de preparación en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Federación Mexicana de Futbol (FMF).