El entrenador de la selección juvenil de taekwondo, José Luis Ramírez, dijo que el equipo nacional debe concentrarse al máximo para enfrentar el Campeonato Mundial de la categoría, a disputarse en Túnez el próximo año.

Indicó que luego del control en el cual se eligió a los 20 competidores, cada uno debe mantener su nivel, ya que el evento del orbe representa la oportunidad de poner a México en lo alto del podio.

“Ahora tomarán un descanso en estos últimos días de diciembre, pero después regresarán a trabajar a marchas forzadas, porque el Mundial y el clasificatorio están a la vuelta de la esquina”, explicó.

Agregó que la misión en Túnez es pelar por la zona de medallas, ya que desde 2010, cuando la justa se celebró en Tijuana, no se ha logrado el título y siente que ha llegado el momento de demostrar el nivel de la especialidad.

“En el Mundial la idea es meternos en la zona de medallas y queremos volver a conseguir esas preseas de oro, que ya tiene ratito que no se logran”, comentó Ramírez.

Sin mencionar a los aspirantes a ese objetivo, el entrenador apuntó que el conjunto nacional tiene elementos con gran capacidad de llegar a la cima, pero se debe considerar el sorteo y el momento de la competición.

La última vez que México logró títulos mundiales fue en el torneo realizado en Tijuana, Baja California, en 2010 con Carlos Navarro y César Rodríguez, quienes subieron a lo más alto del podio.