Sin triunfadores concluyó hoy la corrida número 11 de la Temporada Grande Internacional 2017-2018 en la Monumental Plaza de Toros México, luego que los tres alternantes estuvieron mal con la espada.

Alternaron en este festejo número 11 del serial mayor en el coso de Insurgentes, los toreros mexicanos Juan Pablo Sánchez y Arturo Saldívar, junto al español Ginés Marín.

Se lidiaron cuatro ejemplares del hierro de Fernando de la Mora, todos protestados, con una presencia física muy desigual y con un juego bastante corto y escaso. Hubo dos más, uno de Xajay y otro de Montecristo, regulares en general.

Sánchez batalló con su lote, el cual le resultó poco propicio para el triunfo, pese a su entrega, valor y determinación, además, estuvo pesado con el acero, situación que terminó por agravar sus labores.

Con su primer toro, el aguascalentense se llevó palmas y un aviso, pese a hilvanar un trasteo medido y templado. Con su segundo burel, escuchó una ovación y otro aviso, luego de una faena voluntariosa y valiente.

El jalisciense Arturo Saldívar sufrió con su primer ejemplar, el cual le resultó desobediente y peligroso, sin embargo, al final terminó por dominarlo, para llevarse una merecida ovación del público.

Con su segundo burel, Arturo Saldívar volvió a batallar con otro astado peligroso y complicado, lo que le evitó lucir durante su bien llevado, pero corto trasteo. Al final, luego de sufrir para matar, se fue con silencio.

Ginés Marín se topó con un primer toro sin juego, emotividad ni recorrido, y al que trató de lidiar sin éxito, y ante las protestas del público que asistió al coso monumental. Mató pronto para irse con algunos aplausos.

Con su segundo burel, de Montecristo, luego que el de Fernando De la Mora fue regresado por las protestas del público, Marín volvió a sufrir durante su labor, la cual fue acompañada por una fría lluvia que le evitó el lucimiento.

Marín sufrió un par de volteretas, una de ellas junto a su apoderado Jorge Cutiño, quien trató de auxiliarlo cuando el toro se les fue encima. Sin graves daños, el español mató al soso burel para irse con silencio y dos avisos.