Reinhard Grindel, presidente de la Federación Alemana de Futbol (DFB), consideró que debió ofrecer un mayor respaldo al volante Mesut Ozil por los ataques racistas que recibió y que lo llevaron a renunciar a la selección nacional.

“Debí haberme implicado más intensamente a la vista de los ataques racistas que sufrió por parte de algunas personas”, dijo el directivo.

Consideró que este tipo de situaciones deben ser rechazadas y que él tuvo la obligación de tomarlo de una manera más personal para proteger al jugador.

“Este tipo de ataques es algo inaceptable. Debí haberlo dicho con mayor claridad. Debí haberme interpuesto personalmente”, indicó al periódico Bild.

Ozil anunció su retiro del representativo teutón al considerar que los ataques que recibió luego de la eliminación del seleccionado alemán en la Copa Mundial de Rusia 2018 fueron de índole racista

Alemania fue incapaz de defender el título que logró en Brasil 2014 al quedar fuera en la primera fase de Rusia 2018, luego de perder con México y Corea del Sur, y con un triunfo sobre Suecia.