Portero Zelada y defensa “Tigre” Sepúlveda, grandes protagonistas del “clásico nacional”

En los más de cien partidos que han escrito la historia del “clásico nacional” entre América y Guadalajara han surgido jugadores que han marcado historias, pero sin duda el portero argentino Héctor...

En los más de cien partidos que han escrito la historia del “clásico nacional” entre América y Guadalajara han surgido jugadores que han marcado historias, pero sin duda el portero argentino Héctor Zelada por las “Águilas” y el defensa Guillermo Sepúlveda por “Chivas” fueron grandes protagonistas de estos juegos.

Figura del cuadro “azulcrema” en la década de los 80, Héctor Miguel Zelada no solo es uno de los jugadores históricos del cuadro “azulcrema”, es recordado por la actuación que ofreció en el partido de vuelta de la final temporada 1983-84.

La única final de liga que han disputado los dos equipos más importantes del futbol mexicano se dio a principios de la década de los 80, la cual venía precedida de una semifinal un año anterior, en la que Guadalajara había humillado a los de la capital del país.

Ante esta situación, los de Coapa no podían darse el lujo de volver a perder ante su acérrimo rival y tras empatar a dos en el juego de “ida”, la vuelta se jugó en el estadio Azteca, donde parecía que la historia se repetía.

Armando Manzo cometió una falta sobre Ricardo “Snoopy” Pérez con lo que además se ganó la tarjeta roja para dejar en inferioridad numérica a su escuadra. Y cuando todo indicaba que Chivas se adelantaría en el marcador por medio de Eduardo Cisneros, apareció la figura inconmensurable de Zelada para detener su disparo y encaminar a su equipo al título.

Del lado de Chivas también han existido grandes héroes, como Jaime “Tubo” Gómez, Oswaldo Sánchez, Omar Bravo y por supuesto Guillermo “Tigre” Sepúlveda, quien además siempre dejó en claro su antipatía hacia las “Águilas”.

Surgido del cuadro de Jalisco, Sepúlveda se encargó de forjar al “campeonísimo” entre las décadas de los 50 y 60, pero también incrementó la rivalidad entre Guadalajara y América.

En su posición de defensa, Sepúlveda se encargó de darle seguridad a la meta del cuadro tapatío y convertirse en uno de los elementos en darle identidad a este juego hace casi medio siglo.

En la final del torneo Campeón de Campeones 1966, Sepúlveda dejó en claro su aversión hacia los entonces “cremas” cuando tras ser expulsado se dirigía a los vestidores y al pasar por la banca del América les lanzó la playera para dejarles en claro con eso bastaba para superarlos, algo que nadie más se ha atrevido hacer en los duelos entre ambos equipos que este sábado escribirán una página más en su historia.