El alero Paul Pierce inmortalizado por Celtics de Boston, al elevar su playera y número ‘34’ en lo más alto del techo de su arena, en el reconocimiento más grande que puede recibir un jugador de su club, en la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA).

Pierce, ahora de 40 años y quien estuvo acompañado de su familia en la ceremonia, metió 24 mil 592 puntos, ganó seis mil 856 rebotes, repartió cuatro mil 431 asistencias y fue campeón en 2008, título que arrebató a Lakers de Los Ángeles, su equipo adorado durante su infancia, pues nació en Inglewood, California.

El apodado "The Truth" (La Verdad) se sobrepuso a una infancia terrible y encontró en el baloncesto el mejor caudal para su vida, en la cual se sobrepuso casi hasta la muerte, como aquel 25 de septiembre de 2000, cuando recibió 11 puñaladas.

"¿No me han dado en el brazo, ¿verdad?, preguntó cuando llegó al hospital y efectivamente no fue herido en esa parte de su cuerpo y de esta forma llegó a ser seleccionado 10 veces para el Juego de Estrellas de la NBA y, luego de jugar en Nets de Brooklyn, fue recibido con una larga y estruendosa ovación por su público.