La jueza considera que no hay pruebas para condenar a Oscar Pistorius por asesinato

  • El Tribunal Superior de Pretoria dicta este jueves sentencia del caso Pistorius.
  • El atleta mató de cuatro disparos a su novia, la modelo Reeva Steenkamp, en el baño de su domicilio.
  • La juez reconoce que quedan conjeturas sobre lo que ocurrió, pero advierte de que la fiscalía no ha podido probar que fuera un asesinato premeditado.

El tribunal Superior de Pretoria considera que no hay pruebas suficientes para considerar que el atleta sudafricano Oscar Pistorius mató de forma premeditada a su novia, la modelo Reeva Steenkamp. Tampoco halla pruebas suficientes para considerarlo culpable de asesinato, sin embargo ha asegurado que queda mucho que hablar sobre la hipótesis de que se tratara de un "homicidio".

La jueza Thokozile Masipa —que aún no ha dictado veredicto y que ha ordenado un receso para la comida— está leyendo la sentencia del Tribunal Superior de Pretoria que pone fin a un proceso que comenzó el 3 de marzo y en el que Pistorius siempre ha asegurado haber disparado presa del pánico, creyendo que se trataba de un ladrón que había entrado en su casa.

La jueza Masipa ha explicado que la fiscalía no ha podido probar la premeditación del asesinato. Tampoco considera probado que se tratara de un asesinato. Pistorius evita así las condenas más altas que iban desde los 25 años de prisión a la cadena perpetua.

Pero todavía no está claro que el atleta vaya a ser absuelto. De hecho, podría recibir una sentencia de culpabilidad por homicidio. En Sudáfrica, según la prensa británica, no existe una pena fija para este delito, que quedaría a discreción de la jueza.

La sentencia leída por la jueza reconoce que quedan conjeturas en este caso, como por qué no comprobó Pistorius que su novia no estaba con él antes de ir al baño o por qué disparó cuatro balas Pistorius disparó cuatro veces a su novia a través de la puerta del baño de su casa de Pretoria la madrugada del 14 de febrero de 2013.

El tribunal parece dar credibilidad a la versión de los hechos aportada por el atleta, basándose en las pruebas del histórico de llamadas telefónicas de esa noche y tras rechazar los testimonios de los testigos que escucharon "gritos de mujer", por considerarlos contaminados por el eco de las noticias sobre el suceso.

Según la jueza Masipa, los "gritos de mujer" que escucharon bien pudieron ser los del propio Pistorius al ver que su novia no estaba en el dormitorio y no los de la modelo, quién según los expertos no habría podido ni hablar ni gritar debido a las heridas de bala.

La jueza considera que los whatsApp en los que la modelo decía tener "miedo" de su novio "no prueban nada", porque "las relaciones son dinámicas e impredecibles algunas veces". Además, ha asegurado que el servicio de seguridad pasó por delante de la casa una hora antes de los disparos sin que percibiera que se estuviera produciendo pelea alguna en el interior.

Según el tribunal, Pistorius sin embargo sí era "capaz de distinguir la ilicitud de sus actos" y no considera probado que tuviera problemas psiquiátricos discapacitantes. La jueza cree que el atleta tomó la decisión de coger un arma "de manera consciente". Asimismo, la jueza tampoco considera razonable que el acusado no quisiera disparar a nadie si suscribe que fue un caso de defensa propia. La duda es si quería matar a alguien.

La sentencia leída por la jueza reconoce que quedan conjeturas en este caso, como por qué no comprobó Pistorius que su novia no estaba con él antes de ir al baño o por qué disparó cuatro balas. Pero advierte de que no se puede dar un veredicto de culpabilidad si existen dudas de la inocencia.

Pistorius, de 27 años, alcanzó fama mundial en los Juegos de Londres de 2012, cuando se convirtió en el primer atleta con las dos piernas amputadas de la historia en competir en unas Olimpiadas con atletas no discapacitados.