La nadadora paralímpica mexicana Nely Miranda tuvo que reponerse del desvanecimiento que sufrió domingo pasado para regresar con nuevos bríos y quedarse con la plata en una de sus pruebas favoritas, que es la de 50 metros estilo libre categoría S4.

“Tenía que defender mi prueba a capa y espada. Esta medalla es para mí, el oro más grande y aunque sea una plata, para mí es como si hubiera competido todo”, aseguró la competidora a punto de llanto.

Y es que la abanderada de la delegación mexicana para los Paralímpicos Río 2016 estuvo a punto de no competir en esta prueba, luego del espasmo que sufrió el domingo pasado y que la mantuvo bajo observación médica.

“Me voy muy contenta y satisfecha por este resultado. Gracias a mi entrenador por la confianza que me ha tenido y eso se vio reflejado en todo este tiempo”, añadió.

Refirió que los resultados en el Campeonato Mundial de Para-Natación no fueron los esperados, esto debido a los problemas de salud por los que pasó desde el 19 de octubre, luego que sufre espasmos que le impiden respirar y le complican la movilidad de las extremidades.

“Los espasmos me afectaron en cuanto a la movilidad de pies y manos, no los siento, pero sí los brazos me quedaron demasiado débiles; analizaba si podía competir, pero fue más la adrenalina y eso paso en el dorso, estuve a un segundo de mi mejor marca”, explicó.