La moda de la minifalda llega al balonmano femenino europeo con polémica por "sexista"

  • Dos equpos franceses, Metz y Nimes, han adoptado esta prenda de vestir.
  • Hay un debate sobre si todos los equipos deben adoptar esta prenda.
  • Algunas jugadoras lo consideran "degradante".
Una jugadora del Metz francés, con falta en un partido.
Una jugadora del Metz francés, con falta en un partido.
WEB METZ HANDBALL

El marketin en el deporte busca nuevas vías y en el balonmano francés se ha abierto un debate acerca de la indumentaria de las jugadoras. La minifalda se está abriendo paso como una prenda más del uniforme de las jugadoras.

El Metz, actual campeón de la liga femenina francesa de balonmano, fue el primero que adoptó esta prenda. Se trata de una estrategia del presidente, Thierry Weizman, para atraer más público a la cancha: "Queremos traer glamour", explicó en su día el dirigente, que además, adoptó una novedosa equipación rosa para los partidos de fuera de casa.

Después del Metz, otro equipo liguero, el Nimes, se ha apuntado a esta moda, con unas minifaldas parecidas a las que llevan las jugadoras de tenis.

El debate ha llegado a la propia organización del campeonato, que este año se ha llegado a plantear que la minifalda sea obligatoria para todos los equipos, idea que finalmente se rechazó.

No en vano, ha habido voces que se han alzado contra esta moda. La jugadora del Dijon Leah Terzi ha llegado a decir que la minifalda "es sexista, nos degrada. En un partido no estamos por ser sexys o guapas. Estamos para ganar el partido. Crear este revuelo alrededor de la falda reduce a nuestros aficionados a simples admiradores de piernas bonitas".