Miles de mexicanos se dieron cita en lugares tradicionales, restaurantes y bares de Los Ángeles, California, para celebrar el triunfo de la selección de México ante Corea del Sur, en el Mundial de Futbol de Rusia.

En la Plaza México, en la ciudad de Lynwood, al sur de Los Ángeles, donde hay una réplica del Ángel de la Independencia, aunque de menor tamaño, más de tres mil aficionados, en su mayoría con playeras de la selección mexicana de futbol, llegaron desde muy temprano para ver el partido en una pantalla gigante.

Al iniciar la ceremonia de los himnos de ambas selecciones, los asistentes se pusieron de pie para entonar el de México, con una gran solemnidad.

Entre los aficionados, muchos de ellos con sillas plegables y algunos hasta con colchonetas, fueron frecuentes las expresiones de júbilo, así como el contener la respiración hasta que llegó el primer gol cuando Carlos Vela cobró un penalty.

Entre los asistentes de todas las edades algunos llevaban incluso un muñeco de Chucky como un tributo al delantero mexicano Hirving “El Chucky” Lozano, mientras otros portaban grandes sombreros, máscaras y uno hasta iba disfrazado como Jesucristo.

“Vamos a hacer historia. México va a tener su mejor participación de toda la historia. Es nuestra mejor selección de todas y va a llegar a la final”, pronosticó el emocionado Jesucristo, quien portaba una corona de espinas y no dejaba de mandar bendiciones a la selección.

Martha Beltrán, una sinaloense que traía un diminuto sombrero de charro, pronosticó que Mexico ganaría dos a cero y aseguró que ahora sí iban a considerar a la selección entre las favoritas para obtener la Copa del Mundo.

En la ciudad de Hungtingon Park, donde más del 90 por ciento de la población es de origen mexicano, los restaurantes y bares fueron abarrotadols por mexicanos que acudieron a ver la transmisión deportiva.

Al término del partido, en la intersección de las avenidas Pacific y Florence, varias patrullas cerraron el tráfico luego de que esta área ha registrado algunos incidentes con fans mexicanos que acostumbran circular de forma lenta con sus autos, tocando sus bocinas y mostrando desde sus ventanas enormes banderas mexicanas en señal de orgullo.

Sin embargo, Los Ángeles no sólo es la ciudad con el mayor número de mexicanos fuera de su país, ya que también lo es para los coreanos, que se congregaron por miles en el área del barrio coreano, donde siguieron el partido en centros comerciales y restaurantes.

En Wilshire Plaza Park en Koreatown, el mexicano Roy Mendez, de 40 años, festejaba en grande el triunfo de su selección, pese a que entre los asistentes había una abrumadora mayoría coreana. El evento fue patrocinado por Radio Korea, que colocó una pantalla gigante afuera de la sede de la emisora.

Miles de aficionados mexicanos también se congregaron en bares deportivos, iglesias, clubes de futbol y lugares improvisados para ver el partido de su selección en todo el sur de California.