El equipo representativo de México abrirá la duodécima edición de la “Clericus Cup”, el mundialito de fútbol exclusivo para sacerdotes y seminaristas que se disputa en Roma con el aval del Vaticano.

La mañana de este sábado 24 de febrero el Colegio Mexicano se medirá con la Pontificia Universidad Gregoriana (campeona en 2011) en el primer cotejo del Grupo A del torneo, que incluye también al Colegio Damasceno y al Mater Ecclesiae.

Pero esa no es la única escuadra que cuenta con mexicanos, ya que suman 26 el número de connacionales inscriptos en esa edición del mundial religioso, la tercera nacionalidad con más atletas en competición después de Italia (31) e India (30).

En total suman 370 los inscriptos originarios de 71 países de los cinco continentes. Ellos están divididos en 16 equipos representativos de seminarios, residencias sacerdotales, colegios mayores y universidades adscritas al Vaticano.

El Colegio Mexicano es la residencia sacerdotal para clérigos de ese país que viven en Roma mientras cursan estudios eclesiásticos.

Para Oscar Rojas Madrigal, originario de Michoacán, estudiante de filosofía y parte del equipo tricolor, la participación en la “Cléricus Cup” le servirá para convivir con otros sacerdotes y seminaristas, experimentando así la universalidad de la Iglesia.

“Debemos poner todo nuestro empeño y esfuerzo, lo que hemos estado practicando en estos días que es ubicarnos en nuestro lugar y meter todos los goles posibles”, explicó en entrevista con Notimex.

Pese a manifestar su entusiasmo, reconoció que le ha tocado un grupo difícil ya que incluye a dos de las cinco escuadras que han monopolizado las copas durante el torneo: le Gregoriana y Mater Ecclesiae.

“El estar aquí como mexicanos es algo grande, especial, sobre todo porque no viene de una decisión sólo personal sino, sobre todo, de un llamado de Dios, que así lo consideramos”, explicó.

“Sobre todo representar no solamente a la Iglesia sino también al país, los colores que son de nuestra nación, los colores que identifican a nuestra madre santísima, Nuestra Señora de Guadalupe, verde blanco y rojo”, agregó.

Los 16 equipos que toman parte en el “mundialito” vaticano están divididos en cuatro grupos. Entre febrero y marzo disputarán la fase clasificatoria, los cuartos de final están previstos para el 14 de abril, las semifinales el 12 de mayo y la gran final el 26 de ese mismo mes.

La “Clericus Cup” nació en 2007 por iniciativa del Centro Deportivo Italiano y cuenta con el aval de dos organismos del Vaticano: el Pontificio Consejo para la Cultura y el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral.

El torneo tiene algunas características peculiares: Pese a ser futbol a 11 se disputan dos tiempos de 30 minutos y no existen los empates, ante la igualdad en tiempo reglamentario el partido se dirime con tiros desde el punto del penal.

Además, los árbitros (uno de ellos es también sacerdote), cuentan con la tarjeta azul: una expulsión temporánea de siete minutos para el jugador que comete una falta dura pero no merece la roja.

En sus 11 ediciones, el campeonato registró 387 inscritos, 37 colegios participantes, 481 partidos disputados y mil 680 goles, incluidos los realizados por penal.