El delantero argentino del FC Barcelona, Leo Messi, afirma al diario El Periódico que su hijo le ha cambiado más que el Balón de Oro. "Todo es muy diferente con Thiago. Antes llegaba a casa y seguía como si continuara estando fuera, con bronca. Me encerraba en mí mismo y no quería escuchar a nadie. Ahora llego a casa, veo a mi hijo y me olvido de todo", asegura.

Hablar supone más presión que chutar un penaltiRespecto a su discurso en la gala de entrega del Balón de Oro, el '10' del Barça reconoce que se puso muy nervioso. "Era realmente increíble, ni en mis mejores sueños imaginé algo así. Me puse muy nervioso, algo que no me había pasado en años anteriores. Fue una sorpresa, y hablar supone más presión que chutar un penalti", añade.

Messi tiene nuevos retos. "Ganar el Mundial, y repetir lo que hemos hecho con el Barça", y se olvida de los récords porque los supera "como si fuera lo más normal, y no lo es", añade, porque cree que los disfrutarán "con más calma" cuando se retiren.

En la entrevista habla también del tema de la semana, los árbitros. "Con algunos se puede hablar, con otros a la mínima te enseñan una tarjeta".