El mundialista Memorial Coliseo de Los Ángeles cambiara de nombre gracias a un convenio comercial de 69 millones de dólares que se prolongará por 16 años, anunciaron representantes.

La nueva denominación The United Airlines Memorial Coliseum fue revelada por directivos de la Universidad del Sur de California (USC) en donde juega el equipo de futbol americano colegial Trojans.

Los directivos anunciaron además una inversión de 270 millones de dólares que tendrá estas instalaciones con 95 años de antigüedad.

El Coliseo, que abrió en 1923, ha sido el anfitrión de dos Olimpiadas –con una tercera para el 2028– dos Super Bowls, una Serie Mundial, el mundial de fútbol soccer en 1994 y una visita papal.

USC se encarga de operar el estadio, que es la casa del equipo de fútbol americano de los Trojans y, temporalmente, de los Rams de Los Ángeles de la NFL.

Los Rams jugarán en el Coliseo por las siguientes dos temporadas antes de moverse a su nueva casa en Inglewood en el 2020.

Aunque el evento del lunes en el Coliseo fue referido como una ceremonia de inicio, el trabajo en las instalaciones ya llevan semanas de inicio, desde que la temporada de los Rams culminaron.

Entre los cambios que se realizarán, están el cambio de asientos, se agregarán suites de lujo, además de nueva iluminación y puestos de comidas. La capacidad del estadio será reducida de 93 mil 670 a 77 mil 500 cuando los cambios sean finalizados.

Esta es la primera vez que se venden los derechos de denominación del Coliseo. El nombre cambiará oficialmente en agosto de 2019.

Lynn Swann, directora de atletismo de la USC, dijo que la asociación de la universidad con United Airlines fue fundamental para financiar las renovaciones. "Sin su ayuda y apoyo, no creo que estemos en esta etapa en particular", expresó.

El Coliseo es propiedad del estado y la ciudad y el condado de Los Ángeles, pero es administrado y operado por la USC, que juega allí sus partidos de fútbol americano local.

Swann reconoció la "angustia" entre los fanáticos de los troyanos y los fanáticos que prefieren mantener la tradición sobre las actualizaciones financiadas por los derechos de nombramiento de un lugar icónico impregnado de historia.

"Si no estamos cambiando y avanzando, estamos estancados y otras escuelas nos pasarán y no seremos relevantes en términos de nuestras instalaciones", dijo Swann.