Lecciones de vida hicieron más fuerte a boxeador Jonathan Oquendo

Lecciones de vida, una en particular, han hecho del boxeador puertorriqueño Jonathan Oquendo un hombre de retos y que busca superarse en cada presentación, aún con el sueño de ser campeón mundial...

Lecciones de vida, una en particular, han hecho del boxeador puertorriqueño Jonathan Oquendo un hombre de retos y que busca superarse en cada presentación, aún con el sueño de ser campeón mundial.

Nacido en Bayamón, Puerto Rico, hace 35 años, el boricua sufrió una dolorosa pérdida en febrero de 2012, la de su novia Melanie Miranda tras un accidente.

“Perdí a mi novia en 2012, fue una lección que la vida me hizo más fuerte para enfrentar grandes retos. Entreno duro cada día, con lecciones de vida he aprendido a levantarme y vienen cosas grandes en mi carrera”, dijo a Notimex.

Será este sábado en la T-Mobile Arena de Las Vegas, donde Oquendo realice su primera pelea del año cuando enfrente al invicto estadunidense Lamont Roach Jr., la cual, como siempre, será dedicada a ella, a su actual esposa, a sus dos hijas y a Dios.

El duelo ante Lamont será para unificar los títulos Internacional de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y NABO superpluma, obligado a la victoria si quiere una nueva oportunidad por un cetro absoluto.

“Tuve la oportunidad ante (Jesús) Cuéllar, fui derrotado en una gran pelea que me hizo fuerte, sabía que estaba en otro nivel, pero lo que viene será grande”, comentó el pugilista.

Viejo conocido de la afición mexicana tras su derrota con Abner Mares y el triunfo ante Jhonny González, Oquendo consideró que la pelea del sábado con Lamont será complicada y que el favorito será su oponente, pero sabe que en el ring solo estarán ellos dos.

“Allá arriba estaremos solo él y yo, estar en desventaja sería si no tiro golpes, pero a eso voy a entrar al ring, a hacer mi trabajo, quiero ser campeón y dar un paso más. El sábado es una oportunidad que me hará más grande, quiero llevarme el título a Puerto Rico y quiero ser campeón mundial”, subrayó.

Y mientras sigue en busca de cumplir sus sueños, le gustaría retar al campeón de las 130 libras de la OMB, el japonés Masayuki Ito, y retirarse del boxeo profesional a los 37 o 38 años, pero el sábado es “ganar sí o sí, no hay de otra”.

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