La judoca mexicana María Huitrón presumió con gusto el hecho de haberle dado al país la primera medalla de oro en unos Juegos Sordolímpicos, los cuales se efectuaron en Samsun, Turquía.

La deportista guanajuatense ha superado adversidades en su camino, entre ellas el bullying, para después brillar de buena forma en una competencia adaptada para personas con dificultades auditivas.

"Esta medalla significa mucho porque fueron mis primeros Juegos Sordolímpicos y sí esperaba estar en podio, pero ver a mi bandera en lo más alto fue maravilloso”, señaló.

La atleta de 21 años de edad, quien padece hipoacusia bilateral severa, recordó que en la competencia turca vivió una experiencia complicada contra la representante de Bielorrusia, aunque al final el oro hizo olvidar todos los momentos difíciles.

"Fue difícil, pero divertido, la competencia que más se me complicó fue con Bielorrusia, el combate iba parejo con un waza-ari para cada una y de repente me soltó una mordida, pero el dolor me impulsó a pelear con más ganas y le gané”, indicó la mexicana, quien también superó a rivales de Rusia, Turquía y Ucrania.

Huitrón Ángeles, de la categoría de menos de 48 kilogramos en sordos y -44 en convencional, indicó que el judo le permitió superar inconvenientes que sufrió desde pequeña y gracias a esas vivencias se sobrepuso para brillar en el deporte y tomar confianza en su persona.

"Me siento muy feliz por este resultado, yo empecé en el judo a los nueve años, el judo es defensa personal y en realidad me gustó mucho esta disciplina porque en la primaria sufrí mucho de bullying, hay personas muy malas que hasta llegaron a golpearme por no oír bien, pero aprendí a defenderme, a no hacerles caso y ahora con esta medalla le callé la boca a muchos”.