Gimnasta Kimberly Salazar, una niña que se apasiona por el deporte

A sus 13 años de edad, la gimnasta veracruzana Kimberly Salazar se adentra al máximo al deporte y dice que más allá de festejar fechas como el tradicional “Día del Niño”, ello lo pasa en el gimnasio...

A sus 13 años de edad, la gimnasta veracruzana Kimberly Salazar se adentra al máximo al deporte y dice que más allá de festejar fechas como el tradicional “Día del Niño”, ello lo pasa en el gimnasio para perfeccionar sus rutinas.

Para Kim, como cariñosamente le dicen sus compañeras e incluso su entrenadora la ex gimnasta Carolina Rangel, no existe otra actividad que pueda robarle la atención, “el deporte es mi otra vida, es mi pasión”.

Especialista en la gimnasia rítmica, disciplina que ha tenido a emblemáticas representantes como la yucateca Aicela Rosado y la jalisciense Cinthya Valdez, Kim tiene el deseo de trascender y ser la primera competidora en la clase de acudir a unos Juegos Olímpicos.

“Hago repeticiones tantas sean necesarias, quiero ser la mejor, porque se te propones siempre se logran las metas”, abundó.

Originara de Xalapa, donde tuvo sus primeros inicios en la gimnasia, Kimberly destacó que su deporte es inigualable y cada día que se levanta sólo piensa en el entregarse a los entrenamientos y desde luego comenzar a diseñar su sueño de ser olímpica.

Su frágil figura contrasta con la fuerza que tiene en sus manos y piernas cada vez que se deja llevar en la inmensidad del enorme colchón colocado en el gimnasio del Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) donde está concentrada.

“Tengo muchas ganas de estar en un mundial y ganar. Pero para hacerlo tengo que entrenar mucho y mejorar mis rutinas, así como subir la grado de dificultad”, explicó.

Recordó que su llegada a la capital mexicana, se dio luego de ser observada por la juez internacional Laura Acosta, quien tras observarla en una competencia en Veracruz, se acercó a ella y le dijo que debía ser parte de la selección nacional.

“Fue un sueño, y ahora que estoy acá tengo que ser mejor. Me esfuerzo mucho, pero las metas te las pones tu misma y eso tengo que hacer”, apuntó.

Kim aún tiene mucho que aprender en el mundo de la gimnasia, y más cuando tiene a dos de las actuales mejores representantes como Karla Díaz y Mariana Malpica.

“A las dos las tengo como compañeras y me dan algunos consejos, me apoyan para mejorar algunas cosas y estar entre las mejores”, señaló.

La pequeña gimnasta dijo que este domingo, tal vez salga a comer a algún sitio en esta ciudad, pero sino, no hay nada que perder, porque su pasión es el deporte y desde luego la gimnasia.