Barreras de concreto y vallas metálicas se erigen en torno al centro de Minneapolis, donde se encuentra el Estadio U.S. Bank, como parte de la seguridad para el Super Tazón LII del domingo entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y las Aguilas de Filadelfia.

La seguridad incluirá a cientos de oficiales de 60 departamentos de policía en todo el estado, 40 agencias federales, 400 miembros de la Guardia Nacional del estado de Minnesota, contratistas privados y unos diez mil voluntarios adicionales entrenados para detectar actividades sospechosas.

Los visitantes también pueden esperar un aumento de patrullas policiales, perros detectores de bombas, helicópteros y oficiales con equipo táctico.

"Nuestro objetivo es mantener la ciudad abierta, vibrante y segura durante el Super Tazón", dijo la jefa de Policía de Minneapolis, Medaria Arradondo, cuyo departamento lidera el operativo de seguridad.

El Departamento de Seguridad Nacional asigna al evento un grado 1 de seguridad, el más alto disponible, debido al amplio alcance nacional e internacional del juego.

"Este es un evento de alto perfil con mucha visibilidad, no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo", señaló Tim Bradley, experto en seguridad de IMG GlobalSecur, con sede en Florida.

El Super Tazón es un “objetivo atractivo” para los terroristas, pero al mismo tiempo el enorme despliegue de seguridad lo hace “menos atractivo” para alguien que quiera lanzar un ataque, según Bradley.

Minneapolis ha tenido que pedir ayuda, pues tiene un departamento relativamente pequeño, con menos de 900 oficiales en comparación con los aproximadamente cinco mil de Houston, donde se celebró el Super Bowl el año pasado.

Tomó dos años planificar la seguridad para el Super Tazón y el Comité Anfitrión del evento ha reservado cerca de cinco millones de dólares para la seguridad pública, obras públicas y otros costos asociados con el juego y sus festividades.

El acceso al estadio es único debido a su entorno urbano en el centro de la ciudad, a diferencia de otros estadios ubicados en zonas suburbanas en los que se ha realizado el Súper Tazón como Houston, Texas; Phoenix, Arizona y Santa Clara, California.

Las herramientas de seguridad probablemente incluyen lectores de matrículas, seguimiento de posibles amenazas en las redes sociales, detectores de radiación y cientos de cámaras de vigilancia temporales para complementar las cámaras públicas y privadas existentes, dicen los expertos en seguridad.

Funcionarios de tránsito metropolitano han denominado al evento "el primer Super Tazón de tránsito", pues el comité anfitrión espera que 20 mil de los 67 mil fanáticos que se espera asistan al juego tomarán transporte público para llegar al escenario.