> Agónico pase de España a la final de la Confederaciones

Agónico pase de España a la final de la Confederaciones

  • España superó a Italia en los penaltis (7-6), no se vio un gol en 120 minutos.
  • Los de Del Bosque no jugaron un buen partido ante una Italia muy correosa.
  • Los transalpinos perdonaron en la primera mitad varias claras ocasiones.
  • El equipo español reaccionó y tomó el mando tras el descanso y en la prórroga.
  • España jugará la final el domingo ante Brasil en Maracaná.

Ni en su peor versión falló España. Esta vez no apareció el fútbol que acostumbra, ni dominó el partido con autoridad, ni fue superior a su rival, pero aún así superó a Italia tras 120 minutos agónicos y sin goles y 14 lanzamientos de penalti (7-6 final) que certificaron el segundo finalista de la Copa Confederaciones. Brasil espera en el mejor escenario posible, Maracaná.

Prandelli leyó el partido a la perfección y elaboró un centro del campo con nada menos que 6 jugadores. Tapar la zona de creación era la prioridad de la ‘azzurra’ y allí colocó un mogollón de jugadores dispuestos a trabar a España y con el objetivo de llegar desde la segunda línea.

Dos buenas paradas de Iker Casillas salvaron a España en la primera mitad

El plan le salió a la perfección y España mostró su peor cara. Sin apenas dominio, sin profundidad, ni control del partido, las combinaciones que tanto marean a sus rivales no aparecieron ante la nube de jugadores transalpinos.

Italia fue creciendo a medida que avanzaba el choque y solo un milagro evitó que marcara. La tuvieron Giaccherini, Marchisio y, sobre todo, Maggio. Desde la banda derecha, destrozó a Alba a su espalda pero no tuvo acierto ante Casillas, bien colocado en dos claras ocasiones del lateral para neutralizar sus remates.

Una gran jugada de Torres, con recorte dentro del área para sentar a Barzagli y que acabó en un remate desviado, fue el escaso bagaje ofensivo de una España irreconocible.

El ritmo en la segunda parte fue lento, soporífero, pero a los italianos poco a poco les iba abandonando la resistencia física. Cada vez menos juntos, sin llegar tanto a las ayudas, el toque de balón español apareció algo más e Italia dejó de generar ocasiones.

Avisaron Iniesta y Navas, cuya entrada fue clave para abrir el campo,  pero la chispa nunca apareció. El intenso calor afectó también a una selección española que adoleció del toque y la precisión de anteriores ocasiones. Piqué tuvo la última, pero no acertó y el partido se encaminó a la prórroga.

La llegada del tiempo extra empezó con un disparo de Giaccherini al palo y trajo una extraña innovación de Del Bosque: Javi Martínez entró por Torres y ejerció de una especie de falso ‘9’ en una posición inclasificable. Fuera por esto o por el cansancio italiano, la prórroga fue un monográfico español. Dominio arrollador, múltiples ocasiones, un tiro al poste de Xavi, remates a granel…pero el gol no llegó. El punto de penalti decidió y hubo que esperar hasta el lanzamiento número 13 para ver un fallo, de Bonucci. España está en la final.