El técnico Didier Deschamps, de la selección de Francia, admitió que su equipo no hizo un gran juego, pero merecían quedarse con la Copa Mundial Rusia 2018, debido a que se mostraron contundentes.

"No hicimos un partido enorme, es cierto, pero sí mostramos cualidades mentales e hicimos cuatro goles. Nos merecimos ganar. No siempre fue fácil, pero a fuerza de trabajo estamos aquí”, declaró al finalizar el encuentro.

El alzar la Copa lo calificó como una "coronación suprema" a 55 días de trabajo arduo, en los cuales vivieron momentos difíciles y tuvieron que hacer varios sacrificios, por lo que ahora se encuentra muy feliz.

Deschamps admitió que la derrota sufrida en casa hace un par de años en la final de la Eurocopa ante Portugal fue un aliciente para no repetir la historia, debían evitar caer en los errores de aquella ocasión y lo lograron.

Manifestó sentirse feliz de igualar la hazaña del brasileño Mário Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer al ser campeón como jugador y ahora entrenador, “ellos tenían más calidad que yo, al menos en el césped. Me siento muy contento y orgulloso".