Del comedor de su casa a pelea titular, Rey Vargas sueña con título supergallo

Cuando era niño Rey Vargas comenzó a practicar boxeo en el comedor de su casa, casi por obligación, tiempo después, a los 26 años de edad, está a un triunfo de proclamarse campeón supergallo del...

Cuando era niño Rey Vargas comenzó a practicar boxeo en el comedor de su casa, casi por obligación, tiempo después, a los 26 años de edad, está a un triunfo de proclamarse campeón supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Guiado por su papá Carlos Vargas, Rey se adentró en el mundo del pugilismo entre regaños y horas de entrenamiento para perfeccionar sus movimientos, además de estar alejado de vicios y otras distracciones. No tenía opción, no le gustaba entrenar, pero tenía que hacerlo.

“No sabía qué era el boxeo, me lo inculcó mi papá como una distracción, como un juego en lugar de ir a perder el tiempo, construía algo para mí (que en ese momento) no entendía, obedecía, entrenaba en el comedor de mi casa, mi papá lo adaptó, quería tenerme ocupado para alejarme de algún vicio”, dijo en entrevista con Notimex.

Cuando tenía 7 u 8 años de edad lo único que quería Vargas Roldán, como todos los niños de su edad, era jugar, pero la disciplina y exigencia de su padre muchas veces lo impidieron. Ya con sus primeras peleas amateur tomó gusto por las mismas, no tanto por los entrenamientos.

“El entrenamiento siempre fue duro, quizá sí pesado, pero en el aspecto de carácter, si no me salía un paso me regañaba, me tenía ahí una o dos horas y lo que uno quería era jugar, a veces era tedioso, pesado”, recordó.

Luego “me empezó a gustar, no me gustaba entrenar, se me hacía pesado por los mismos regaños, me gustaba pelear. Creció más el interés cuando empecé a ganar peleas, empieza la curiosidad y cariño por el deporte”.

Ya en Inglaterra, donde el pugilista disputará el sábado el vacante cetro supergallo con el local Gavin McDonnell en la Ice Arena de Hull, dijo que la motivación comenzó a llegar con sus triunfos gracias a la dedicación y empeño que ponía.

“La disciplina y la constancia empezaron a dar resultados, eso me motivó, lo empecé a conocer (al boxeo más a fondo), empecé con dedicación, seriedad, ya en forma, en torneos estatales, Olimpiadas Nacionales y hasta hoy que Dios nos permite seguir”, dijo.

Aunque su sueño siempre fue disputar unos Juegos Olímpicos y ganar una medalla, algo que no logró, su siguiente meta trazada fue conquistar un cetro en el profesionalismo, y de esto ya está muy cerca de lograrlo, “hay cosas difíciles que me han pasado, pero me han dejado mantenerme de pie y avanzar”.

Fanático de los autos y las motos, del rugir de sus motores y de los arrancones, quiere entrar a la historia del boxeo y ser monarca de las 122 libras del CMB, un solo triunfo lo separa de lograrlo, pero seguro de que volverá a casa con el cetro.

“El título se viene para México, llevo con orgullo la bandera, dedicada a ustedes, al CMB, mi familia y vamos a poner a México en alto”, concluyó Rey, quien en diciembre de 2007 ganó el torneo de "Guantes de oro".