El diestro aguascalentense Luis David Adame se alzó hoy como el único triunfador de la décima corrida de la Temporada Grande 2017-2018 en la Monumental Plaza de Toros México, al cortar la solitaria oreja del festejo.

Adame alternó en esta larga corrida en el coso de Insurgentes con el torero guanajuatense Diego Silveti y con el diestro peruano Andrés Roca Rey, ambos con toros de regalo.

Se lidiaron siete toros, uno de regalo, de la ganadería de La Joya, y otro del hierro de Xajay, también de obsequio, todos con aceptable presencia física y con un juego bastante variado e irregular.

Abrió la corrida Diego Silveti con "Caporal", de 520 kilos, con el que estuvo valiente y entregado, sin embargo, el burel decidió no ayudar en ningún intento. Despachó con espadazo caído y se retiró entre las ovaciones.

Con "Ilusión", de 485 kilos, Diego Silveti volvió a sufrir en su trasteo, luego que el toro no tuvo embiste, bravura ni emotividad, lo que echó a perder su gran voluntad. Mató sin muchos apuros para irse con silencio.

Decidido a triunfar, Diego regaló a "Sombrerito", de 501 kilos, de Xajay, con el que tampoco encontró el camino al éxito, pese a sus muchos intentos con capa y muleta. Luego de batallar, Silveti batalló para matar, para irse con las palmas del público.

El torero "inca" Roca Rey se enfrentó a "Cazador", de 514 kilos, con el que logró un trasteo bien medido y templado, además de lucido, el cual malogró al final con la espada, para quedar en un ovación y con un aviso.

Roca Rey lidió a "Joyero", de 480 kilos, con el que poco pudo mostrar de su toreo variado, valiente y ceñido, sin embargo, el peruano nunca dejó de intentar lograr una faena. Mató pronto para irse con algunas palmas.

Andrés Roca también regaló un toro, "Alquimista", de 519 kilos, con el que logró una faena bien estructurada, valiente y de mucho empeño, y en la que se llevó un "revolcón", sin consecuencias. Tras lucir, echó a perder todo con el acero, para irse sólo con una ovación.

Luis David Adame poco pudo hacer con "Artista", de 489 kilos, luego que el burel resultó muy deslucido y sin bravura, lo que complicó un poco la papeleta del matador, sin embrgo, al final se llevó las palmas del público, gracias a su entrega y valor.

Con "Guajiro" de 505 kilos, Adame mejoró en los tres tercios, con un trasteo muy variado, valiente y ceñido, lo que le ocasionó sufrir una tremenda voltereta, por fortuna sin consecuencias.

Muy disminuido en lo físico, gracias al fuerte golpe, Adame se repuso como pudo para completar un trasteo bien llevado, templado y arriesgado, el cual coronó mejor con una estocada fulminante, para cortar la única oreja y salir como el triunfador.