Con una sola acción todos pueden ayudar a llevar agua a comunidades

Con el solo hecho de comprar una botella de agua premium, los mexicanos contribuyen a llevar agua potable a las comunidades rurales, indicó Marco Sandoval, coordinador de proyectos especiales de la...

Con el solo hecho de comprar una botella de agua premium, los mexicanos contribuyen a llevar agua potable a las comunidades rurales, indicó Marco Sandoval, coordinador de proyectos especiales de la Fundación Water 4 Happiness.

En entrevista telefónica con Notimex, y en el marco del Día Mundial del Agua, que se celebra cada 22 de marzo, compartió el trabajo que lleva a cabo la fundación y con la cual han logrado cambiar para bien la vida de las familias en comunidades rurales.

El origen de esta labor se remonta a 12 años atrás, cuando Alexis Ortega y José Luis Mara comenzaron con el Grupo Rema Solution, un grupo de empresarios que desarrollan tecnología que permita el tratamiento de agua, recuperación de la misma, y tratamiento de agua residual y jabonosa en la Ciudad de México.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en México, alrededor de 12 millones de personas no tienen acceso a agua, o el acceso es intermitente o es agua contaminada.

Sandoval comentó, como ejemplo, Iztapalapa, donde la entrada de agua es de manera intermitente, pero también el agua que llega a la red de la alcaldía contiene metales pesados, puede llegar a contener fierro y arsénico.

Abundó que la falta de agua en México es un problema serio y, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre las primeras tres causas que tienen de muerte en niños menores de cinco años, es por tomar agua contaminada y por todas las enfermedades que eso arrastra como padecimientos gastrointestinales y diarreas.

Entonces, dijo, los jóvenes emprendedores decidieron llevar tecnología a las comunidades de escasos recursos que fuera fácil de usar y entendible para las comunidades.

En 2013, añadió, deciden emprender la iniciativa social dedicada exclusivamente a darle agua potable a las comunidades rurales en México, a través de la captación de agua de lluvia, cuyos productos no requieran de electricidad, trabajen de una manera fácil, con un bajo costo económico y sean fáciles de utilizar.

Explicó que en 2014 se patentan dos productos que son desarrollo mexicano: el sistema de desinfección a base de esferas de nanotecnología, que cumplen con la NOM 244 que pide México para potabilización de agua; y el segundo objeto es un pequeño filtro de ultrafiltración que es el que cumple la norma de agua para beber.

Señaló que "este sistema de captación de agua de lluvia no sólo es para agua de riego o para lavado, como lo es prácticamente en todos los sistemas de captación, sino que es agua segura, a llave abierta dentro de las viviendas en las comunidades, agua que pueden beber".

Tal es la eficiencia del producto, que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), como la Comisión Nacional del Agua, (Conagua) adoptan este sistema como una ecotecnia que certifican y avalan, destacó.

"La fundación -dijo- lleva toda la cultura del agua a las comunidades, pero como queremos que todos los mexicanos se involucren en esta tarea, es que en 2017 se creó el producto Joy, una botella de agua premiun, alcalina, baja en sales con PH regular, y que pueden encontrar en diversos puntos de venta".

Añadió que la botella de agua se vende en un empaque que tiene porcentaje muy pequeño de una resina que hace que se degrade mucho más rápido que el PET tradicional, de esta manera no se impacta tanto a la ecología.

Se encuentra en presentación de 500 y 900 mililitros, con un costo de 16 pesos y 21.50 pesos, respectivamente. Las botellas cuentan con algunos puntos de venta como gimnasios o tiendas de autoservicio, por lo que invita a los dueños o socios de diversos establecimientos que se sumen y sean expendedores del agua, dijo.

"A los socios y colaboradores -comentó- los invitamos a las comunidades que hemos beneficiado y sean voluntarios para ofrecer talleres de lavado de manos, de concientización del uso y cuidado del agua, pues se necesita vender mil 200 botellas para poder llevar el sistema de captación de agua a una familia de cinco personas".

Marco Sandoval subrayó que con esta simple acción, todos los mexicanos pueden ayudar a llevar agua potable a las comunidades rurales, porque al comprar el agua, el cien por ciento de la utilidad se convierte en un fondo revolvente que por un producto siempre va a generar dinero, para que la fundación pueda seguir llevando proyectos de captación de agua de lluvia a las comunidades.

La botella se llama Joy, que en español significa alegría, y el nombre surge de ese concepto que veían en la cara de los beneficiados, la alegría que les producía el abrir la llave en el interior de sus viviendas y recibir el vita líquido, sin tener que caminar horas y horas para cargar los baldes y llevar a su casa el agua.

“Lo que tratamos de generar es ayuda de todos lados, de todos los rubros que existen y con el fondo que produce la compra de Joy llegamos a las comunidades, hacemos los proyectos, dejamos tecnología", señaló.

Al mismo tiempo, dijo, "hacemos talleres de fotografía para niños, murales comunitarios, capacitación para los padres de familia, se les capacita para que ahora ellos sean los plomeros en casa, y puedan seguir trabajando en instalaciones de la fundación, o puedan trabajar en la comunidad".

Una acción que le ha valido ser merecedor de diversos premios y reconocimientos, como el otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, que junto con la Fundación Femsa, les entregó el año pasado el premio como La Mejor Iniciativa de Agua en América Latina y el Caribe.

Sandoval abundó que en dos años han beneficiado a más de 120 mil personas, siendo el estado de Puebla que más apoyo ha recibido con este tipo de sistemas de captación, gracias a la alianza que lograron hacer con la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Incluso, con este proyecto de captadores de agua, Puebla fue el estado de Latinoamérica que más captadores de agua de lluvia tiene.

Actualmente, trabajan en los estados de Puebla, Tlaxcala, Ciudad de México, Veracruz, Campeche, Chiapas y Querétaro. El desarrollo de productos de purificación de agua, Happiness lo ha convertido en un modelo a seguir y trasladado a países como Chile, Brasil y Nepal.

Señaló que tener agua en casa genera reducir tiempos, igualdad de género, porque en la mayoría de los casos son las mujeres quienes salen a buscar y cargar el agua, permite el aprovechamiento escolar, porque los niños ya no se enferman tanto.

Además, apuntó, los padres ya no tienen que cuidar a los niños enfermos o a ellos mismos, genera impactos que son difíciles de medir, pero son palpables cuando los mismos beneficiarios relatan los cambios en su vida.

Para transparentar los recursos, crearon una plataforma. Cada botella cuenta con un código QR, y cuando se lee con el teléfono celular redirecciona a una página que muestra el proyecto de cada mes, es decir, la familia que es beneficiada por la compra de la botella de agua que tienes en ese momento en tus manos, añadió.

“El código geolocaliza cada una de las casas que serán beneficiadas con este proyecto, te avisa que tu botella Joy está aportando y a que familia beneficias; como evidencia te muestra fotografías de la vivienda, fecha de inicio del proyecto, fecha del medio trabajo, y fecha de entrega al beneficiario, junto con sus nombres y un agradecimiento general a toda la gente que está comprando la botella", explicó.

Durante los dos últimos años, Joy ha sido patrocinador del evento La Ciudad de las Ideas, así como el festival Vive Latino. También tiene alianzas con el Museo Soumaya, donde también se puede conseguir las botellas de Joy.