Miguel “Alacrán” Berchelt dejó su natal Cancún a los 18 años, solo con una maleta y el sueño de algún día ser campeón mundial, mismo que ya hizo realidad y que quiere coronar con un nocaut en su presentación como monarca ante su gente.

El orgullo de la Región 93 realizará la segunda defensa del título superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) este sábado ante el ghanés Maxwell Awuku en la Oasis Arena, donde estará cobijado por su familia y su afición.

“Dejé mi familia, mis costumbres, mi zona de confort para irme a Mérida, a un gimnasio donde no conocía a nadie con 18 años, solo una maleta llena de sueños… el destino es grande y Dios también me cumplió este sueño, tuve que batallar y sufrirle, pero ahora aquí va mi recompensa”, dijo.

Instalado en esta ciudad desde el pasado domingo, el “Alacrán” realizó la tarde del miércoles un entrenamiento público en la unidad deportiva “Toro Valenzuela”, donde recordó momentos de su infancia, pues ahí entrenó.

“Ahí entrené cuando era niño, me gustó ver caras conocidas, ex entrenadores, gente que entrenaba conmigo, ver a mi mamá y mi familia, siempre estoy arropado, el cariño es mutuo, me estiman mucho y quiero brindarles esta segunda defensa, será una gran pelea”, añadió.

Ya con su sueño hecho realidad y a unas horas de la pelea ante el africano Maxwell Awuku, Berchelt (32-1, 28 KOs) quiere dejar un buen sabor de boca a la afición y terminar la pelea por la vía rápida sería la cereza del pastel.

“El sueño está realizado, quería llegar como campeón, ya lo hice y voy a defender en mi casa, creo que el nocaut sería la cerecita del pastel. Cuando ves al ‘Alacrán’ siempre hay garantía de nocaut, mi récord habla por sí solo y voy a salir a noquear”, afirmó.

Aunque reconoció la peligrosidad del africano para este combate, dejó en claro que Awuku no arruinará su noche esperada, por la que “trabajé tanto y soñé, así que cada golpe y combinación estará con el apoyo de mi gente”.