"Dios, llévate a Chepo y regresa a Chucho": el estadio Azteca recuerda a Christian Benítez

  • Recuerdo para el desaparecido futbolista ecuatoriano.
  • El partido registró una alta reventa.
  • Las entradas, vendidas a 20 pesos, se ofrecían a 200.

"Dios, llévate a Chepo y regresa a Chucho", eran alguna de las frases que se pudieron leer en una de las tantas pancartas que aparecieron en los alrededores del estadio Azteca, quela tarde del sábado le ofreció un tributo a su último gran ídolo, el ecuatoriano Christian Benítez.

El ambiente que se respiraba en el Coloso de Santa Ursula para el partido América-Atlas (que las Águilas ganaron por 3-0) era de fiesta, pero también de melancolía y agradecimiento por parte de esta afición que apenas hace un par de meses, en este mismo lugar vieron como el Chucho se consagraba en uno de los grandes ídolos de este equipo y que hace unos días Benítez dejó de existir, en Qatar.

En el norte del país Christian Benítez, también es bien recordado, fue ahí donde empezó a escribir su gran historia con el Santos Laguna, equipo, de cual unos cuantos aficionados se dieron cita en este lugar, para honrar su memoria y dejar en claro que de la Comarca Lagunera también tuvo su reconocimiento.

Alta reventa

La fiesta, sin embargo, no pudo ser del todo completa, porque aunque en taquilla ya no había boletos, la reventa tenía en su poder la mayoría de las entradas, las cuales con un costo de 20 pesos, eran ofrecidas en 200, lo que provocó que el inmueble registrara una entrada muy buena, pero no el lleno total.

Ya adentro, en el centro del campo, enmedio de una gran ovación, fue colocada una playera gigante con la imagen de Benítez y la leyenda "un campeón nunca se va, gracias Chucho".

Antes de que el balón comenzara a rodar, los jugadores de ambos cuadros se unieron en un abrazo alrededor del círculo central para ofrecer un minuto de silencio, que se convirtieron en 60 segundo de aplausos.

Aplauso en el minuto 11

Al minuto once, tal y como se había solicitado, desde la tribuna se empezó a gestar una gran ovación y el grito de "ole ole ole Chucho, Chucho", que retumbó en una misma voz.

La anotación de Narciso Mina fue la apoteosis de este homenaje a Benítez, cuando todos los jugadores se unieron y alzaron los brazos hacia el cielo, hacia donde está su gran goleador y que los acompañará en la cancha, de ahora en adelante.