Buceo, actividad subacuática sin límites que provoca fascinación

El buceo es una actividad subacuática que no tiene límites, y quienes lo practican lo hacen como recreativo, de investigación, militar o deportivo, o simplemente para alejarse del estrés que generan...

El buceo es una actividad subacuática que no tiene límites, y quienes lo practican lo hacen como recreativo, de investigación, militar o deportivo, o simplemente para alejarse del estrés que generan las grandes ciudades.

Fue en 1943 cuando el francés Jacques-Yves Cousteau ideó una actividad para explorar las profundidades del mar y esa visión dio paso a una de las actividades que forman parte del mundo acuático.

Para el instructor de este deporte Ricardo Jiménez Zambrano, el buceo en México es una ocupación no tan popular, pero que poco a poco ha ganado adeptos para estar entre las actividades preferidas de los amantes del mar.

En conversación con Notimex, expuso que el buceo se ha ganado un lugar debido a las situaciones que vive el mundo marino con el calentamiento global, la contaminación y otras cuestiones que han hecho que las personas se preocupen por la fauna y la flora marinas.

El mar genera una gran cantidad de oxígeno, sin embargo, la gasolina de los barcos y lanchas, el bronceador de las personas, todo el proceso de la basura, entre otros, están ocasionando que cada vez esté más contaminado, lo cual propicia un grave problema para el ecosistema, expuso el instructor.

Mencionó que más allá de generar un gasto innecesario, se ha convertido en una actividad para todas las edades, ya que lo único que se requiere es saber nadar y gozar de buen estado de salud para sumergirse y soportar la presión.

“Se creía que es un deporte inseguro o extremo, y ahora es un deporte que es para todos. Es una actividad muy sencilla, hay muchas agencias internacionales que ofrecen materiales didácticos, pero al final de lo que se trata es que empecemos a cuidar el medio ambiente”, refirió.

Jiménez Zambrano sostuvo que ahora en cualquier lugar se puede practicarlo, ya sea en una pileta de un edificio o en una pública, “como la Alberca Olímpica, de Ciudad Universitaria, Deportivo Gelatao o el CEFORMA, que tienen fosas de cinco metros de profundidad en donde se puede practicar”.

Explicó que los cursos con duración de 20 horas son fáciles, ya que el material es sencillo para que las personas aprendan con rapidez y cuando vayan a la playa disfrutar de la naturaleza submarina.

“No es patear una pelota de futbol, a todos nos queda claro, sin embargo, con cuatro mil 800 pesos se puede comprar un traje, de un buen visor, aletas o botas, varios equipos sin la necesidad de gastar grandes cantidades”, comentó.

El especialista sostuvo que se requiere de visión para que el buceo levante un poco el nivel de aceptación en la población y desde luego el conocimiento de lo que es y para qué puede ser útil en la vida.

“Se cree que practicar buceo es meterse en Pie de la Cuesta, en el Revolcadero en Acapulco, pero no. El mar tiene varias secciones donde se ve con claridad el fondo”, abundó el instructor.

Consideró que esta actividad permite experimentar la libertad de no cargar el cuerpo, “no tenemos pies de pato, pero podemos tener unas aletas; no podemos respirar en el agua, pero contamos con un equipo; no podemos nadar en la superficie, pero tenemos un chaleco que regula la flotabilidad”.

Y agregó que “todo eso permite ser más libre y estar consciente de la realidad, y cada vez que se ve un animal asombroso que pocas veces se ve, eso causa admiración en la gente”, y se libera el estrés de vivir en la ciudad.

Prosiguió que cada vez más se hace interesante penetrar en las profundidades del mar y disfrutar el paisaje inigualable, así como ver tiburones o mantarrayas y un sinfín de animales sorprendentes, además de explorar manglares con diversidad biológica.

Jiménez Zambrano destacó que un equipo de buceo de alta tecnología tiene un costo aproximado de 20 mil pesos, dos tanques de oxígeno, que es lo común para bucear en Cozumel o Cancún, tienen un costo de mil 500 pesos, o unos 300 pesos de una renta del equipo en caso de no tenerlo.