Los boxeadores mexicanos Eduardo “Rocky” Hernández y Alejandro “Pájaro” Dávila se vieron cara a cara con sus rivales y realizaron un entrenamiento público rumbo a la función que se realizará el sábado en la Arena Coliseo.

El “Rocky” Hernández, quien pondrá en juego el título Juvenil superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), fue uno de los pugilistas más ovacionado durante su demostración, en la que dio muestra de su poder de puños.

También se pudo apreciar lo poco que enseñó el dominicano Marlyn “Maravilla” Cabrera, quien llega dispuesto a liquidar al joven mexicano, el cual, a su vez, tratará de mantener su paso invicto y enfilarse a una pelea de título mundial.

Otros que se vieron frente a frente y dejaron ver un poco de sus habilidades en el ring fueron el “Pájaro” Dávila y el brasileño Murilo “Baby face” Alves, quien llega dispuesto a terminar con el invicto del mexicano.

Dávila, pupilo del afamado entrenador Ignacio “Nacho” Beristain, dio muestra de su velocidad y potencia con las manoplas ante la mirada de un atento sudamericano, quien viene por la revancha luego de un revés en suelo mexicano.

Los pugilistas volverán a verse este jueves por la mañana cuando se realice la última conferencia de prensa rumbo a la velada y el viernes estarán en la ceremonia de pesaje para cumplir con el último requisito y quedar listos para la función.