El boxeador Víctor Terrazas aseguró que una derrota con Eduardo Hernández podría poner fin a su carrera profesional, aunque después se retractó y dejó en claro que la del sábado es una oportunidad inmejorable para demostrar de qué está hecho.

El "Vikingo" Terrazas y "Rocky" Hernández ofrecieron este jueves una rueda de prensa en un hotel capitalino previa a la función en la Arena Coliseo, que para el experimentado tapatío es su segunda pelea luego de casi tres años de ausencia.

Hernández comentó que "es juventud contra experiencia, no me siento viejo ni acabado, pero si me llega a ganar debo buscar otro camino, en vez de ser un buen peleador sería escalón y no quiero eso, es mi gran oportunidad para seguir mi camino en el boxeo, si veo que no pude ganarle a 'Rocky' no tengo nada que hacer en el boxeo".

Luego, en entrevista, aseveró que su comentario había sido en tono de broma, al tiempo de declararse listo para una guerra con su joven oponente, 15 años menor que él, y muy ilusionado por presentarse en un lugar como la Arena Coliseo.

"Vengo preparado física y mentalmente a dar lo mejor de mí, es una guerra la que vamos a dar, estoy emocionado, como niño chiquito. Pisar un cuadrilátero donde estuvieron las leyendas, se me enchina el cuero de pensar que estaré ahí, vamos a ver de qué estamos hechos", dijo.

Lo que sí reiteró es que no quiere ser escalón de nadie, por lo que llega listo para "hacer nuestro trabajo, arriba vamos a demostrar de qué estamos hechos. Si gano bajo a la división de los plumas, si pierdo de las derrotas se aprende y a seguir mi camino".

El tapatío, quien estuvo fuera de acción casi tres años luego de ser operado de los testículos, agregó que no le afectó la inactividad y que, respecto a su última pelea, el pasado julio en Cancún, estaba fuera de distancia, algo que ya corrigió.