Obligado a noquear, el boxeador mexicano César Juárez se declaró listo para enfrentar al ghanés Isaac Dogboe el próximo 6 de enero, duelo donde estará en disputa el título interino supergallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

“Me veo obligado a noquear, voy a buscarlo desde el inicio, ganar todos los rounds, voy a salir como un guerrero, con todo, con mucha hambre de triunfo”, dijo el pugilista mexicano en entrevista con Notimex.

La Bukom Boxing Arena de Accra, Ghana, será el escenario donde Juárez retará al invicto africano (17-0, 11 KO's) y, por su experiencia en distintas peleas en las que ha sido “visitante”, el mexicano sabe cuál es su objetivo.

“Había confiado ciegamente en los jueces, la experiencia que traigo, lo que he vivido y donde he ido a pelear me han dejado de enseñanza que siempre van a favorecer al local”, dijo el pugilista, quien presenta récord de 20-5, 15 por la vía rápida.

Recordó que ante Juan Carlos Sánchez, en Los Mochis, Sinaloa, los expertos lo tenían con el triunfo con ocho puntos de ventaja, “pero cuando dieron la decisión final solo había ganado por dos, si en los últimos dos rounds no lo hubiera tirado le hubieran dado la pelea”.

También rememoró que el mismo 2015, ante el filipino Nonito Donaire tuvo un duelo parejo, “debió haber sido empate, muchos me vieron ganar, me hubiera ganado por uno o dos puntos, no tan amplio como dieron esa noche, y con Albert Pagara (en Estados Unidos) me tenían abajo en las tarjetas, si no lo noqueo no sé qué hubiera pasado”.

Luego de más de dos años de pedir la oportunidad y luchar por ella cada día, por fin llegó y será este jueves cuando viaje al país africano con su papá y preparador físico Margarito Juárez, el entrenador Manuel López y sus representantes Sean Gibbons y Luis Zápari.

“Sé lo mucho que significa esa pelea, he esperado bastante tiempo y por fin me llegó la oportunidad, la voy a aprovechar, no la voy a dejar ir, me voy a morir en la raya”.

Con más de siete años en el pugilismo de paga, el boxeador, quien se ha preparado fuera del ring y tiene una maestría en Ciencias Penales, se declaró listo física y emocionalmente.

“Me siento contento, feliz emocionalmente, físicamente al 100 por ciento, me siento completo porque es mi momento y siempre he luchado por esto, para llegar a este lugar, mi sueño es ser campeón, lo que he sufrido y batallado está a punto de verse reflejado”.