El base Dennis Clemente es puertorriqueño de nacimiento, pero a nivel club tiene bien tatuados los colores de México a través de Fuerza Regia y también por su hija, que nació en Cancún, y por eso ama a estas dos naciones.

El sábado pasado encajó 32 puntos en la victoria de Fuerza Regia por 85-84 ante Soles de Mexicali, y con ello su quinteta aseguró el pase a semifinales de la Liga de Las Américas de Baloncesto.

"Entiendo cómo uno se prepara para el juego. Sabía que iba a ser un encuentro duro, todos los partidos contra ellos (Soles) han sido buenos y nos habían ganado cuatro corridos. Sí esperábamos revertir y fue uno de esos cotejos que se necesitan más porque dan más ganas de estar en la duela, y ahora es un nuevo día", expresó respecto de su exhibición sabatina.

Con esa victoria ante Soles aseguró el campeón su pase a la ronda semifinal de la Liga de Las Américas, por lo cual comentó que "es un paso para el club y entiendo que para México; y para nosotros, los integrantes del plantel, significa mucho".

En este sentido, agregó que "nosotros nos sacrificamos cada día por el club y por el país. Uno lo hace por el público y por la pasión, y la gente lo goza más cuando se dan este tipo de triunfos".

Analizó que en la ronda semifinal se esperan equipos más duros y fuertes, y ante eso solo queda "seguir preparándonos y seguir creyendo en nosotros, porque es la única fuente que nos puede ayudar para ir a batallar contra el equipo que sea".

Dennis Clemente no jugó el domingo ante Ferrocarril de Argentina, en la última jornada del Grupo A, porque el sábado tuvo una caída en la cúal el dedo pulgar de la mano izquierda se le dobló, por lo que presenta inflamación, y está agradecido por que no sufrió fractura y en unos tres días ya estará bien para entrar a la duela.

Respecto a defender los colores de México a través de Fuerza Regia, compartió a Notimex que "muchas personas no saben: tengo una hija que es mexicana. Mi hija nació en Cancún, Quintana Roo, y somos de Latinoamérica y es un orgullo, no solo representar a mi país, sino también la nación donde nació mi hija".

Abundó que "lo hago de corazón y además me encanta lo que hago, porque es mi profesión y es mi todo, y representar a México lo hago porque si yo me lo merezco, ella, mi hija, se lo merece, porque yo soy el extranjero".

Por eso disfrutó al máximo el encuentro del sábado, sus 32 puntos y la victoria ante Soles, porque "la afición le gusta más. Ese es el mensaje que trato de transmitir a la afición, a los niños, para que vean que a través del deporte se puede echar hacia delante. Esas cosas positivas hay que ver. El baloncesto es más que el propio deporte".

Comentó que hace cinco años llegó a Pioneros de Cancún y está encantado con ese paradisiaco lugar. "La mitad del año me la paso en México y la otra mitad en Puerto Rico. Me siento de aquí y me gustaría seguir mi carrera aquí".