Llegar al Barcelona no es fácil, destaca “Tata” Martino

El técnico argentino Gerardo Martino reconoció que su paso por el Barcelona de España no fue el mejor, aunque dejó en claro que llegar al banquillo de dicho club no fue fácil.

El técnico argentino Gerardo Martino reconoció que su paso por el Barcelona de España no fue el mejor, aunque dejó en claro que llegar al banquillo de dicho club no fue fácil.

El “Tata” habló en un master class del Centro de Innovación Tecnológica (CITEC) y la Liga MX en el que recordó su paso por el cuadro culé entre julio de 2013 y mayo de 2014.

“Con lo de Barcelona, un día sonó el teléfono en mi casa y comenzó esta aventura, surgió un interés. Lo que para mí iban a ser seis meses de descanso, terminó siendo una posibilidad para dirigir al equipo más importante del mundo”, recordó.

Tras comenzar con el título de la Supercopa de España, dirigió al club una temporada completa, pero se quedó en cuartos de final de la Champions League y fue subcampeón de la Copa del Rey y de La Liga.

“No fue una buena etapa de mi carrera, pero está claro que no es fácil llegar ahí”, dijo el estratega, quien dirigió a un equipo comandado por Lionel Messi.

Martino, quien ha dirigido a clubes como Newell’s Old Boys, Barcelona y Atlanta United, además de las selecciones de Paraguay, Argentina y México, destacó la calidad de los jugadores del Tricolor.

“Al futbolista mexicano lo defino como muy bien dotado de manera técnica, noble a la hora del sacrificio y con una muy alta predisposición para asumir ideologías de juego”.

Añadió que uno de sus objetivos al mando del Tri es que el equipo siga mejorando en situaciones de juego y agrandar la plataforma de elección de jugadores.

Finalmente, dejó en claro que su estilo de juego ha sido agresivo en los últimos diez años, aunque también depende de los jugadores a su cargo y en ocasiones del rival.

“Mi estilo de juego ha sido siempre propositivo, agresivo, pero también acomodándome a los jugadores que tengo, tener la pelota y la presión alta forman parte del desarrollo de mi idea; tengo al menos nueve o diez años con esta inercia. Hay ocasiones en las que me fijó más en el rival y con base en ello, modifico mi esquema”.