Madre de Djokovic dice que su hijo sufrió tras perder en Río 2016

Dijana Djokovic, mamá del tenista serbio Novak Djokovic, declaró este lunes que uno de los momentos más difíciles en la carrera de su hijo fue cuando quedó eliminado en la primera ronda de los Ju...

Dijana Djokovic, mamá del tenista serbio Novak Djokovic, declaró este lunes que uno de los momentos más difíciles en la carrera de su hijo fue cuando quedó eliminado en la primera ronda de los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016.

"Aquella derrota aún me rompe el corazón. Las lágrimas que le vi en esa ocasión son las más grandes que le he visto. Lo tenía todo para ganar el oro, pero el deseo no le fue concedido. Tenía ese problema en el codo y no pudo soportar la presión. Sentía que había decepcionado a la gente de Serbia", comentó a un diario suizo.

Por otra parte, calificó de “milagrosa” la victoria de su hijo ante el suizo Roger Federer el año pasado en el torneo de Wimbledon.

"El partido ante Roger en Wimbledon fue el más difícil del año pasado. En el estadio, todos le aplaudían a él (Federer) y nosotros éramos solo un puñado de fans de Novak", recordó.

Y aseguró que "me molestó porque Roger es un poco arrogante. Cuando tuvo esos dos puntos de partido con su saque, agarré mi cruz, un amuleto que uso y que me salva en momentos difíciles".

La madre de Novak reiteró que la carrera de su primogénito no ha sido nada fácil, pues tuvo que lidiar con problemas de salud desde que empezó en este deporte, por lo que recibió muchas críticas.

"A menudo, Novak fue atacado por el público o por los expertos del tenis debido a sus problemas de salud. Tenía una curvatura en la pared de la nariz y le costaba respirar. Después de operarse, las cosas fueron mejor", explicó.

En teste sentido recordó que "en 2010 descubrió que era intolerante al gluten y en 2007, en Wimbledon, debió abandonar durante su semifinal ante (Rafael) Nadal porque llevaba cinco días jugando con sangre en el dedo del pie”.

Además admitió que nunca se llegó a imaginar que Novak se convertiría en uno de los mejores en el tenis, deporte en el cual se destacó desde que era muy chico.

“Ni en mis mayores sueños imaginaba que mi hijo sería algún día el mejor del mundo. Cuando tenía seis o siete años, lo llevamos a un campamento cerca de nuestra antigua casa, en Kopaonik, y allí, Jelena Gencic dijo que después de Mónica Seles, no había visto a un niño con tanto talento", concluyó.