FA asegura que es difícil que fanáticos regresen a estadios

Greg Clarke, presidente de la Asociación de Futbol inglés (FA), aseguró que los aficionados deben entender que no se les dará acceso a los estadios cuando se reanuden los juegos, ya que hay una se...

Greg Clarke, presidente de la Asociación de Futbol inglés (FA), aseguró que los aficionados deben entender que no se les dará acceso a los estadios cuando se reanuden los juegos, ya que hay una serie de protocolos y medidas por parte de los gobiernos.

Tras el parón obligado por la pandemia del COVID-19, Clarke indicó que inclusive si se autoriza el regreso a las canchas, los juegos tendrán que ser a puerta cerrada para evitar un posible rebrote.

“Si bien a todos nos gustaría ver el regreso del futbol en las próximas semanas, la salud de nuestras comunidades y la protección deben seguir siendo nuestra prioridad y seguiremos guiados por el asesoramiento del gobierno a medida que trabajamos junto con las partes interesadas de todo el juego para evaluar cualquier posible reinicio”, explicó Clarke.

Pese a la esperanza de los aficionados de regresar a los recintos, Clarke subrayó que no es tan fácil como se cree, puesto que habrá muchos cambios en el estilo de vida y salud de las personas.

Puntualizó en que los fanáticos deberán seguir varias normas y reglas de convivencia social que garanticen la sana convivencia y así evitar grandes tumultos en los estadios del futbol inglés.

El directivo recalcó que tienen la intención de finalizar con todos los campeonatos y evitar pérdidas millonarias, que pueden afectar a las finanzas de varios clubes, debido a que no perciben los ingresos por venta de boletos y derechos de televisión.

“Quiero asegurarles que estamos comprometidos a apoyar el juego en su conjunto durante esta crisis; especialmente en los escalones inferiores, donde el impacto se ha sentido con mayor intensidad”, abundó.

Por último, Clarke agregó que la FA se enfrentó a un recorte de 75 millones de libras esterlinas en su presupuesto anual y que el déficit podría ascender a 300 millones de libras en cuatro años en el escenario más catastrófico.